lunes, 31 de diciembre de 2012


Muchas gracias por compartir la pasión por lo desconocido, las historias ocultas y los lado B que no siempre quieren que conozcamos. Sigamos avanzando juntos hacia lo desconocido. Bienvenido 2013.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Jack Churchill: un soldado británico con espada, arco y flechas en la Segunda Guerra Mundial

Jack Churchill encabeza un desembarco (derecha de la foto) con su espada en la mano.


Jack Churchill es uno de esos personajes que ameritan, sin más vueltas, una película que cuente su vida y sus andanzas. Nacido un 16 de septiembre de 1906, John Malcolm Thorpe Fleming "Jack" Churchill quedará en la historia como un auténtico romántico de la lucha, un británico nacido en Hong Kong que no logró nunca en ningún momento de su vida dejar de lado su pasión por las espadas medievales, el arco y las flechas.
Desde sus primeros destinos como oficial en el ejército británico en Birmania, Churchill sorprendía a propios y a extraños blandiendo como si nada una espada Claymore (un arma medieval) como parte de su uniforme y elementos indispensables. "Jack" Churcill sostenía que no era posible concebir que un oficial (como él) no usara espada. Una de sus frases predilectas era: "Un oficial sin espada no está correctamente vestido".

Pero además de ser bueno en el uso de las espadsas, demostraba grandes habilidades con el arco y la flecha y tal era así que eso le valió su participación con muy pequeños papeles en películas tales como "Ivanhoe" o "El ladrón de Bagdad". El año de 1939 lo encontró a Churchill como integrante de la selección inglesa en el Campeonato Mundial de Arco llevado a cabo en la ciudad noruega de Oslo hasta que un hecho inesperado (no tanto) le cambiaría la vida para siempre, como a tantos otros: estallaba la Segunda Guerra Mundial.
Regresó a Inglaterra y ni bien llegado se dedicó a ampliar su colección de arcos y flechas, pasando por la Tienda "Purle of London" y llevándose a casa armas fabricadas al más puro estilo medieval. Sin perder más tiempo, volvió a enrrolarse en el ejército británico, cosa que hizo justo a tiempo como para embarcarse hacia el continente europeo como parte del Manchester Regiment.


Jack Churchill en dos facetas distintas: como soldado británico y como arquero. Supo combinar las dos.


La historia de "Jack" Churchill podría haber sido una más, una de tantas otras de anónimos guerreros en la más violenta contienda bélica de todos los tiempos, pero él mismo se encargó de que no fuera así. Churchill pasó a ser conocido de inmediato por sus camaradas como un héroe enloquecido y un indiscutido enajenado mental. Entre sus acciones más recordadas y particulares se cuentan aquella de Diciembre de 1939 en Polonia y una del año 1940 en Francia. El episodio de Polonia incluye la sorpresa de sus propios compañeros y camaradas cuando Churchill sin mediar aviso se adelantó a su compañía y llegó hasta escasos 50 metros de las posiciones alemanas disparando flechas a diestra y siniestra, mientras que el episodio de Mayo de 1940 en Francia refiere a la defensa de una compañía británica de un pequeño pueblo destacándose una vez más el "loco" Churchill con una de sus acciones increíbles: se acercó a unos 30 metros de un batallón nazi apostado en un granero y desde allí disparó sus flechas atravesando a un soldado alemán dando inicio a una tremenda batalla, esta vez, de modo "tradicional".
Esas fueron apenas unas pequeñas muestras de la asombrosa capacidad de Churchill para pelear en una guerra "moderna" con armas y métodos propios de otras épocas. Pero el climax de sus campañas increíbles llegó durante la defensa de Dunkerque. Sus compañeros no daban crédito a lo que veían: Churchill desembarcó y caminaba por las playas con su espada en mano y su arcos y flechas dispuestos a dañar al enemigo.
Otro hito relevante de la historia de este loco de la guerra se dio en la Noruega ocupada por los nazis. Corría el mes de Diciembre de 1941 y Churchill encabezaba dos compañías en la "Operación Arquería". Las tropas británicas avanzaron por la playa encabezadas una vez más por "Jack" espada en mano y a grito pelado contra un enemigo absolutamente descolocado ante semejante visión. Los nazis finalmente sucumbieron en esa batalla y Churchill salió indenme una vez más. La acción le valió su segunda Cruz Militar.

La obra maestra de Churchill en esta guerra tan particular que sabía librar llegó en el otoño de 1943 mientras los británicos trataban de recuperar la localidad italiana de Piegoletti. Churchill se infiltró en las flojas defensas enemigas y al grito de "¡Comando!" logró intimidar a los puestos de custodia deteniendo (casi sin resistencia enemiga) a 136 alemanes. Nueva condecoración para el "Loco Jack" tras ganar la partida sin disparar un solo tiro.
Pero su historia en los campos de batalla terminaría en 1944 en Yugoslavia. Churchill quedó aislado junto a seis de sus hombres por una compañía alemana. Sus soldados fueron cayendo mal heridos uno a uno hasta que sólo él quedó en pie. Sin dudarlo, con toda tranquilidad, extrajo su gaita (siempre la llevaba encima y la tocaba) y comenzó a ejecutar la canción "No volverás" para darle ánimo a sus camaradas. Repentinamente una granada cayó cerca suyo dejándolo inconciente. Al despertar sólo veía nazis observándolo a su alrdedor, siendo trasladado de inmediato al campo de concentración de Sachsenhausen. Allí conoció a varios veteranos y con ellos logró cavar un túnel por el que pudo escaparse del cautiverio nazi. Tras 14 días de libertad y escape, fue capturado por la Gestapo. Las órdenes de Adolf Hitler eran claras en estos casos: la muerte. Sin embargo el oficial nazi encargado de ejecutarlo se negó a hacerlo y allí, Churchill, volvió a nacer.
Tan particular ha sido todo en su vida que, años después, el 8 de Marzo de 1996 pudo agradecerle a aquel mismo oficial alemán (que lo visitaba en su lecho de muerte), el hecho de haberle salvado la vida tantos años antes. Ese mismo día Churchill cerraba sus ojos y dejaba este mundo, rápido y sigiloso como una flecha...Filoso como una espada.

martes, 11 de diciembre de 2012

Revista "Clarinada": el antisemitismo nazi publicado mensualmente en Argentina (1937-1945)

Ejemplar de "Clarinada" con un Granadero argentino contra un monstruo judío-comunista en la portada.


A pesar de las negativas, a pesar de los provocativos desvíos de la atención que aún hoy en día se siguen intentando, no es novedad para nadie que el antisemitismo (virulento y galopante) era moneda corriente en la Argentina de los años '30. Fueron muchas las diferentes publicaciones nacionalistas publicadas en el país desde la década de 1930 hasta bien entrada la de 1940, apoyando y gestando desde sus nefastas páginas la intolerancia tantas veces fogoneada desde los estratos oficiales de la Nación. Pero si hubo una publicación sectaria que se ha destacado muy particularmente por sobre las otras, ha sido la revista "Clarinada" publicada sin intervalos (y sin inconvenientes) entre Mayo de 1937 y Febrero de 1945. La "vista gorda" de varios presidentes argentinos allanó (cuando no lo fomentó) el camino de tremendas publicaciones y "Clarinada" no fue la excepción. Agustín P. Justo; Roberto M. Ortíz; Ramón S. Castillo; Pedro Ramírez y Edelmiro Farrell crearon los ambientes propicios, aportaron todas las protecciones posibles e incentivaron muy a su gusto ese creciente odio no sólo a los judíos en Argentina, sino también a los diferentes sectores del progresismo nacional, con total impunidad y auténtico desparpajo. Sin ir más lejos, durante la presidencia de Ortíz, tuvo lugar en el Estadio "Luna Park" de la ciudad de Buenos Aires en 1938 el mayor acto nazi jamás visto y organizado fuera de Alemania, celebrando la anexión de Austria al Tercer Reich. El caldo de cultivo para el antisemitismo radical en Argentina se venía gestando desde hace rato (incluso desde los años '20), pero uno de los momentos culminantes llegó con la aparición del primer número de la revista "Clarinada".

Ejemplares de "Clarinada" siempre con mensajes violentos contra comunistas y judíos.


Las ideas de quienes hacían "Clarinada" quedaron muy claras y expuestas desde el principio. Aquel primer número publicado en Mayo de 1937 incluía una rabiosa declaración de principios rubricada por Carlos M. Silveyra, director de la revista, mediante la cual no se dejaban dudas sobre la postura anticomunista del pasquín. Silveyra se había destacado previamente por su odio al comunismo publicando el libro "El Comunismo en la Argentina" y la fundación de la "Comisión Popular Argentina contra el Comunismo". Ese odio al comunismo se completaba con sus ideas acerca de una conspiración mundial judía para destruír la civilización cristiana. En aquel lamentable primer editorial de "Clarinada" podía leerse lo siguiente: “Programa de lucha sin cuartel contra ese ejército de alimañas, integrados por fuerzas aparentemente heterogéneas: materialismo, liberalismo, marxismo, comunismo, socialismo, anarquismo, ateísmo, masonería, etc., pero que están unidas en la misma finalidad : la destrucción de la civilización cristiana y que obedecen al mismo comando que las dirige desde las tinieblas: el judaísmo.” (no.1, mayo 1937).

Ejemplares de "Clarinada" 


Los violentos y retrógrados mensajes de "Clarinada" acercaban a la publicación al nazismo, al tiempo que (in)creíblemente cerraban filas con ciertas ideas cristianas tan difundidas y apoyadas por aquellos años.
Las mortíferas palabras (para los editores de la publicación eran en realidad "metáforas biologicistas") seguían cayendo mensualmente con expresiones tales como: “En invierno hay que precaverse de la gripe, pero en toda estación hay que precaverse de la peor peste: el judaísmo.” No había dudas: el espíritu (y mucho más que eso) del sanguinario Nacional Socialismo imperante en la Alemania del Tercer Reich había calado hondo en lo profundo de los intolerantes que en la sociedad argentina no sólo editaban esta revista, sino en aquellos que por espacio de largos 8 años la compraban, la apoyaban y la difundían. En este sentido hay que mencionar que la revista recibía fuerte apoyo económico de ciertos sectores de la Iglesia Católica Argentina, como así también de los representantes locales del partido Nacional Socialista.
La "bendición" ecleciástica llegó con el mensaje publicado con motivo de la edición del primer número. El vocero oficial del Arzobispado de Buenos Aires envió a la redacción de "Clarinada" palabras de apoyo y buen recibimiento por la revista que merecía “el más decidido apoyo de cuantos abrigan la preocupación cristiana y patriótica de defenderse del enemigo implacable que es el comunismo”. Para no ser menos, el Obispo de Santiago del Estero, Monseñor Rodríguez Olmos, envió una bendición a los lectores de la publicación.
Pero los elogios no se limitaron al ámbito local. La publicación oficial nazi en Alemania "Der Stürmer" elogió las virtudes de la publicación argentina al tiempo que decía en una de sus páginas que lamentaba sinceramente “que no se esté enterrando vivos a todos los judíos sin distinción, de modo que por fin pueda reinar la paz entre la gran familia argentina”.

"Clarinada" dejaba muy en claro su postura sobre muchos temas que siempre involucraban de una u otra manera al comunismo y a los judíos. Según los responsables de la revista (en la cual siempre se daba lugar a artículos antisemitas y racistas, incluyendo además discursos de Adolf Hitler y comunicados gubernamentales), sostenían entre otras cosas que los Republicanos de España eran simples títeres del judaísmo, que los judíos eran los responsables del inicio de la Segunda Guerra Mundial y que su deseo (el de "Clarinada") era lograr el exterminio total de los judíos. Con todas esas cartas de presentación "Clarinada" gozó de buena salud durante muchos años en Argentina y logró hacerlo (además) en gran parte debido al apoyo económico recibido de manera constante de parte de agencias y empresas estatales como Y.P.F. (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), el Censo Nacional Agropecuario, la Caja de Ahorro Postal, el Banco de la Nación Argentina, el Banco de la Provincia de Buenos Aires y el Banco Hipotecario.
La propaganda oficial (léase: el apoyo oficial) se mantuvo hasta que la derrota del Tercer Reich se percibía como más que inevitable. Las puertas de la redacción de "Clarinada" se cerraron más como una cubierta "por el qué dirán" que por propias convicciones del gobierno argentino y de todos quienes apoyaban la nefasta publicación de sus ejemplares. Sin embargo, muy poco tiempo después, más concretamente el martes 28 de Agosto de 1945 (apenas tres meses después de la muerte de "Clarinada") nacía formalmente de la mano de Roberto Noble (reconocido nazi autóctono tras sus inicios progresistas) una publicación que rendía con su nombre el más sincero homenaje a "Clarinada": se publicaba por primera vez el Diario "Clarín", pero esa... es otra historia Lado B.

Primer ejemplar de Diario "Clarín" (1945) con noticias "pro-aliadas" en portada.
 La "adaptación" a los nuevos tiempos en marcha...

Nota relacionada:
http://historiasladob.blogspot.com.ar/2012/03/buenos-aires-1938-el-mayor-acto-nazi.html

viernes, 7 de diciembre de 2012

Colegio Pestalozzi: símbolo de la resistencia contra el nazismo en la Argentina. Parte 5. Los problemas dada la postura antinazi de la institución.


Roberto Hübscher, encargado del archivo histórico del Colegio Pestalozzi, nos cuenta sobre los muchos inconvenientes vividos por la comunidad de la prestigiosa institución dada su marcada postura antinazi en una sociedad que era muy afecta al régimen alemán imperante. Quinta entrega de esta investigación de Historias Lado B.


Colegio Alemán Primo Capraro. Escuela argentina alineada con el nazismo (década de 1930) 
y el embajador nazi en Argentina barón Von Thermann.


Historias Lado B: Lo particular de la comunidad en torno al Pestalozzi de aquellos años de la década del '30 es que tanto los profesores y maestros compartían con los alumnos y sus familias algo que les daba una unidad difícil de encontrar: todos (o muchos de ellos) habían escapado bajo las mismas circunstancias de Alemania, espantados por el nazismo, lo que debe haber fortalecido el espíritu de toda esa comunidad que debía enfrentarse con una sociedad que no iba en el mismo sentido precisamente... ¿Se sabe de algunos problemas o inconvenientes que haya experimentado la comunidad del Colegio Pestalozzi dada su postura antinazi en una sociedad argentina que simpatizaba claramente con el régimen?

Roberto Hübscher: En un contexto paradojal, Argentina en las dé-cadas del ´30 y ´40 recibía a nazis y a antinazis. No obstante, las investigaciones sobre la comunidad alemana en esa época, indican que la mayor parte de ella apoyaba al Tercer Reich, o al menos no se oponía, y mencionan que, “una vez en el poder en Alemania, el Nacionalsocialismo inició, a través de la Embajada, el proceso de Gleichschaltung (igualación o nivelación) de todas las organizaciones culturales, sociales, deportivas y religiosas de la colectividad.” Sin embargo, en el heterogéneo colectivo germano - argentino, una minoría quedó al margen de ese intento de alineación al Nazismo y algunos se opusieron a él explícitamente. Se conformó un frente político antinazi, de germanos parlantes establecidos en la Argentina y refugiados de la Alemania nazi de diferentes extracciones sociopolíticas y religiosas, que ejercieron un rol fundamental, entre otros ámbitos, en la escuela Pestalozzi.  En un contexto en el que el sistema de enseñanza en idioma alemán en la Argentina era, (inicio de los ´30), uno de los mayores fuera del Reich (alrededor de 200 escuelas y 15.000 alumnos) las gran mayoría de las escuelas fueron “alineadas” al nacionalsocialismo “exceptuando a la escuela `Cangallo’, todas las demás se sometieron en este tiempo a la influencia nacionalsocialista. También en  razón de la ayuda financiera, las escuelas alemanas-argentinas aceptaron los programas de enseñanza nazi”. A partir de entonces, el periódico Argentinisches Tageblatt,  dirigido por Ernesto Alemann, denunció enérgicamente la infiltración nacionalsocialista en las escuelas alemanas nacionales y fuera de la Argentina. El diario publicó la discriminación contra los alumnos judíos en diversas instituciones educativas, y resaltó que la mayor parte de los alumnos de las escuelas en las que se enseñaban el culto al Führer, teorías raciales y un nacionalismo alemán militante, eran ciudadanos argentinos. Así, las escuelas alemanas en Argentina también fueron arena de lucha política entre nazis y antinazis. Vale recordar a modo ilustrativo, la anécdota sobre al acto de fin de curso del colegio Goethe con la presencia del líder nazi embajador barón Von Thermann con su uniforme de las SS, embajador oficial del Tercer Reich. En él y para sorpresa de las familias de los alumnos, entre los que se contaban mayormente argentinos, suizos, austríacos, varios de ellos judíos,  delante del escenario junto a las banderas argentina y alemana, se exhibía una gran cruz gamada. “Después del discurso del director del colegio en el que éste manifestó su devoción por el Tercer Reich, Von Thermann expresó su satisfacción por la adhesión al mismo, se cantó el himno partidario nazi y los alumnos debieron levantar el brazo para el “saludo alemán” y gritar “Heil Hitler” mientras los preceptores recorrían las filas cuidando que así se haga”. Muchos padres indignados, sacaron inmediatamente a sus hijos del colegio, entre ellos el mencionado director del diario Argentinisches Tageblatt, Dr. Ernesto F. Alemann, quien impulsó fuertemente los preparativos para establecer una institución de enseñanza que impartiera clases en alemán del idioma y de la valiosa cultura tradicional alemanas y no estuviera alineada al Nazismo. Una escuela que acogiera a los “otros” inmigrantes recién llegados, germanos ya establecidos y residentes suizos que no querían enviar a sus hijos a escuelas nazificadas. Como ya relatamos, hubo gran apoyo público y finalmente, el 1º de marzo de 1934 quedó establecida en Buenos Aires la Asociación Pestalozzi, y un mes más tarde, el 2 de abril de 1934, abrió sus puertas la Pestalozzi Schule (Escuela Pestalozzi).   Su fundación fue de gran importancia para la oposición antinazi alemana en la Argentina, creó un ámbito capaz, no sólo de educar a los hijos de los alemanes residentes en el país, sino y sobre todo, de contener a los alumnos y profesores expulsados de Europa. La creación del Colegio Pestalozzi puede considerarse una victoria de la oposición antifascista; recibió a numerosos hijos de inmigrantes judíos y de otros perseguidos, quienes no habrían podido concurrir a casi ninguna escuela alemana en Argentina. Para muchos de esos niños que habían padecido terribles tragedias, se convirtió en un hogar dentro del país aún desconocido y los preparó para la vida en un entorno hispano-parlante. Los refugiados judíos (1936-39) portadores de sufrimiento psíquico y educativo habían sido excluidos de los colegios públicos y privados, discriminados, agredidos, confinados a la “Judenschule” (escuela exclusivas para judíos) que al final también tuvieron que abandonar. Contemplaron el deterioro y la miseria en que caían sus padres, padecieron la violencia y la humillación. “Los hijos de los emigrantes de los años 1936 al 1939 llegaban con severos traumas” escribiría el Dr. Dang, director de la escuela en 1942: “¿Qué hacer cuando uno de esos niños preguntaba tímidamente si le era permitido sentarse al lado de un ‘ario’ en el aula o si podía tomar agua en el mismo bebedero que el ‘ario’ en el patio?”. El colegio, les dio la contención que necesitaban, y que muchos padres no podían darles. “La gran mayoría de los alumnos, repartidos en los distintos grados, no sabían español por lo que se organizaron cursos intensivos para que al cabo de un año pudieran integrarse a las clases dictadas en este idioma de acuerdo a su edad y años lectivos cursados. Así, los emigrantes judíos de habla alemana, pudimos conservar la esperanza de que no todo estaba perdido”
(MFN 1036 Lic. Julieta Rosenhaus ART PESTALOZZI)
Afortunadamente casi no hubo enfrentamientos directos entre alumnos y docentes del Pestalozzi y alemanes de ideología nazi.  Recuerdo que, con todo desparpajo, en 1944 los alumnos de 5º grado cantábamos a voz en cuello la “Marsellesa” – el himno de libertad francés – con las puertas ampliamente abiertas.
Un problema mayor lo constituyó el boicott que la embajada nacionalsocialista ordenó hacer a la comunidad alemana de la argentina a todos los que germanoparlantes que no se “alinearon” con el “nuevo orden”.  Tan es así que muchas empresas comerciales e industriales, independientemente si eran de dueños judíos o alemanes antinazis, perdieron sus clientes de la colonia alemana. Por otra parte, tuvieron que restringir su publicidad a los avisos en el Argentinisches Tageblatt, ya que los otros diarios editados en alemán no recibían sus avisos.

Nazis en Quilmes (Buenos Aires, Argentina) década de 1930.


Por otra parte, con el fin común de resistir la imposición del nazismo, se fundaron otras asociaciones civiles que se dedicaron a albergar y ayudar a los inmigrantes con ayuda económica, obtención de viviendas y trabajo. Entre ellas se destacan “Das andere Deutschland” (La otra Alemania) , la agrupación socio-cultural socialista “Vorwärts” (Adelante!)  y el Jüdischer Hilfsverein (Asociadión Filatrópica Israelita).
Lo que puedo recordar (como un ejemplo del triste dicho: “si no los une el amor, los une el espanto”) que en esa situación crítica hubo una colaboración efectiva entre gente que, en circunstancias menos apremiantes, no se habrían reunido para un fin común.
Un ejemplo no directamente relacionado de la situación política disociada entre alemanes nazis y antinazis pueden ser las siguientes:
Extracto de una carta pastoral de un sacerdote católico de Misiones, Remigius Linau,  a sus feligreses: (1938?)
“¡Como católico no puedes ser al mismo tiempo nacionalsocialista! El nazismo, a pesar de todas las aseveraciones en contrario, lleva adelante una lucha contra todo cristianismo (...) Solo el que no conoce las metas y los documentos del nazismo se deja engañar con la frase hecha “cristianismo positivo”(...) El nazismo esclaviza a los sacerdotes y estigmatiza a los creyentes como delincuentes en juicios ficticios; se los deja consumirse en cárceles y campos de concentración o, directamente, se los martiriza hasta la muerte.(...) No podéis ser católicos y hitleristas al mismo tiempo. Eso no es compatible (....) ¿Qué podéis hacer? ¿Qué debéis hacer? Combatid al hitlerismo, sus propagadores y seguidores, mostrándoos en todas partes como católicos (...)¡No mandéis a vuestros hijos a escuelas hitleristas (...) ningún niño católico puede asistir a una escuela nazi o a una que se encuentra bajo influencia hitlerista! (...) ¡No toleréis ningún libro nazi en vuestro hogar! ¡No vayáis a negocios cuyo dueño es un hitlerista! Comprad únicamente en negocios católicos (...) Cuanto más dinero lleváis a los nazis, aún en forma privada ... llega a los destructores de vuestra creencia. Si estáis enfermos, id a médicos católicos (...) No vayáis a ningún abogado nazi, aún si la consulta es gratuita. No toleréis que la “Comisión de fomento” caiga en manos de neo-paganos. Insistid en la legislación argentina: exigid elecciones y elegid integrantes católicos.... Apoya a tu sacerdote; no creas cualquier calumnia... No puedes encenderle una vela a Dios y una al diablo junto a ella (...) ¡Sé un católico fiel; como tal, no puedes ser ni directa ni indirectamente un hitlerista! (Guardado en el archivo historico Pestalozzi en la carpeta  “documentos Auswärtiges amt B.R.D.” – MFN 953)
La otra cara:
Los ciudadanos alemanes, al comienzo del régimen de Hitler, fueron impelidos a prometer su fidelidad al nuevo régimen por escrito, en un libro que luego fue enviado a la Cancillería del Tercer Reich (ver fotos aquí abajo):

Libro de firmas leales a Adolf Hitler. Argentina. 19 de Agosto de 1934. 
El libro fue enviado a la Cancillería del Tercer Reich en Alemania.



Las autoridades  nazis, que rápidamente se establecieron en la Argentina (sindicatos, oficinas políticas, “boy-scouts” nazis,  agrupación de niñas alemanas…), vigilaban cuidadosamente que sus enrolados boicotearan y no tuvieran contacto con todo lo que no estuviera bajo el control nazi. El castigo a las transgresiones eran boicot de los alemanes ( y argentinos) nazis, golpizas por los grupos de choque y despojo de la ciudadanía alemana.

Aclaración sobre Fuentes:
Primer párrafo ( ya dice): Archivo Pestalozzi -MFN 1036 Lic. Julieta Rosenhaus ART PESTALOZZI
Encomillado 2º parrafo( ya dice) : Archivo Pestalozzi - De la carpeta  “documentos Auswärtiges amt B.R.D.” – MFN 953
Imágenes : “documentos Auswärtiges amt B.R.D.” – (En trabajo)
Otros comentarios : Roberto Hübscher
Aclaración: “documentos Auswärtiges amt B.R.D.”  son extraídos de un CD con fotografías de aficionado que hicieron los alumnos de intercambio escolar en 2007 en Berlín, invitados (desde antes) por el embajador de Alemania en la Argentina a visitar el archivo político del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania para ver documentos de la época de la fundación del Colegio Pestalozzi.


PARTE 1:
http://historiasladob.blogspot.com.ar/2012/09/colegio-pestalozzi-simbolo-de-la.html
PARTE 2:
http://historiasladob.blogspot.com.ar/2012/09/colegio-pestalozzi-simbolo-de-la_30.html
PARTE 3:
http://historiasladob.blogspot.com.ar/2012/10/colegio-pestalozzi-simbolo-de-la.html
PARTE 4:
http://historiasladob.blogspot.com.ar/2012/10/colegio-pestalozzi-simbolo-de-la_25.html