miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿Cómo engañar a neonazis para que pidan donaciones contra sí mismos?

Los residentes de la pequeña ciudad alemana de Wunsiedel, cansados de las invasiones anuales de neonazis, decidieron engañarlos de una manera insólita: hicieron a los aficionados de Hitler colectar dinero contra sí mismos.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/147515-enganan-neonazis-donaciones-alemania
 
Los residentes de la pequeña ciudad alemana de Wunsiedel, cansados de las invasiones anuales de neonazis, decidieron engañarlos de una manera insólita: hicieron a los aficionados de Hitler colectar dinero contra sí mismos.

Nazis en Wunsiedel recordando a Rudolf Hess. (Foto: Reuters)

RT Actualidad / Sociedad 
Pese a que nunca son bienvenidos por los residentes locales, los neonazis llegan cada año a la ciudad alemana de Wunsiedel para realizar una marcha, ya que allí fue enterrado el secretario y compañero de Adolf Hitler, Rudolf Hess. A pesar de que los vecinos de la ciudad lograron que se exhumaran sus restos y se demoliera su tumba en 2011, cada 15 de noviembre los seguidores continúan trasladando su marcha allí, para conmemorar el día de los héroes nacionales.
Pero este año, los residentes decidieron fingir que apoyaban a los radicales y a lo largo de la ruta les solicitaron donaciones y vendieron comidas bajo letreros que rezaban 'Mein Mampf' ('mi comida', en alemán), en analogía con 'Mein Kampf' ('mi lucha'), el famoso libro de Hitler.
Sólo una vez terminado el recorrido que los neonazis realizaban, hubo letreros que explicaban el verdadero destino de las donaciones: los 10.000 euros recaudados fueron destinados a la fundación EXIT-Deutschland, que ayuda a las personas a abandonar las organizaciones neonazis, según narra el diario 'The Local'.





Artículo original: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/147515-enganan-neonazis-donaciones-alemania
Publicado: 19 nov 2014 | 8:45 GMT Última actualización: 19 nov 2014 | 8:45 GMT




jueves, 13 de noviembre de 2014

"Solo hay una salida para ti, bestia": difunden la carta del FBI a Martin Luther King

La carta intimidatoria que el FBI envió al activista estadounidense Martin Luther King, en la que lo llama "bestia, anormal" y le insta a suicidarse, ha sido revelada íntegramente.

 
Martin Luther King


Con la intención de provocar el suicidio de King, el director del FBI, John Edgar Hoover, escribió la misiva haciéndose pasar por un activista decepcionado y la envió poco antes de que el líder de los derechos civiles de los afroamericanos recibiera el Premio Nobel de la Paz en 1964, informa 'The Independent'. Según la información, si bien ya se sabía sobre la existencia de este documento, conocido como la 'carta de suicidio', hasta ahora estaban disponibles solo versiones "muy censuradas" de su contenido. La carta original, publicada en 'The New York Times Magazine', fue encontrada en el Archivo Nacional estadounidense por la historiadora Beverley Gage mientras investigaba sobre Hoover.

"La mayor parte de la carta se centra en la vida sexual de King, que el FBI supuestamente conocía, por lo que al parecer Hoover estaba dispuesto a usar este asunto en un intento por desconcertar a King", explicó Gage.

De Hoover a King: "You are done". (National Archives, College Park, Maryland)



Además, la historiadora destacó que el documento estaba plagado de errores tipográficos, aparentemente deliberados. "Solo hay una salida para usted, bestia. Mejor que lo tome antes de que su fraudulenta, asquerosa, anormal (vida) quede al descubierto ante la nación", decía el director adjunto del FBI en la misiva. Además se informa de que las acciones tomadas por el buró federal estadounidense para vigilar y desacreditar a King, asesinado en 1968, se realizaron al amparo del Programa de Contrainteligencia, cuyo propósito era investigar y desestabilizar organizaciones políticas disidentes dentro de EE.UU. King, quien además participó como activista en numerosas protestas contra la Guerra de Vietnam y la pobreza, también era uno de los principales objetivos de la Agencia de Seguridad Nacional, que hacía seguimiento de sus llamadas telefónicas y telegramas.




Artículo original:
http://actualidad.rt.com/actualidad/view/146871-difunden-carta-fbi-martin-luther-king


Artículos relacionados:
http://historiasladob.blogspot.com.ar/2012/03/martin-luther-king-y-su-ultimo-discurso.html
http://www.nytimes.com/2014/11/16/magazine/what-an-uncensored-letter-to-mlk-reveals.html?_r=0

martes, 11 de noviembre de 2014

Un héroe de los nazis en el Mundial de 1978

Reportaje: El poder del balón - Marca.com

 Hans Rudel

Hermann Neuberger (1919-1992) fue el séptimo presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB). Nacido a pocos kilómetros de la frontera francesa en una zona afectadísima por los pactos que apabullaron a Alemania tras la Primera Guerra Mundial, Neuberger tuvo una activa participación en la Segunda. Combatió en África a las órdenes de Rommel y como capitán de la Wehrmacht estuvo destinado en Roma. Regresó a su país después de haber sido detenido por los británicos e inició una carrera ligada al deporte, primero como periodista y después como funcionario, que le llevó en 1975 a la presidencia de la DFB. Con él siempre viajó la sombra de su pasado cercano a los mandos nazis. En el Mundial de 1978 vivió una de las situaciones más polémicas.

Alemania eligió como cuartel general Ascochinga, un lugar reservado para la Fuerza Aérea argentina y en el que tres años antes estuvo refugiada Isabel Perón junto a las esposas de Videla y Massera, dos de los rostros principales de la sanguinaria dictadura que entre 1976 y 1983 hizo que Argentina recordara lo sucedido en Alemania 40 años atrás. Sabido es que los militares argentinos se apoyaron en antiguos nazis llegados a Sudamérica con identidades falsas y que vivieron durante décadas soñando con un nuevo Reich.

Selección alemana de fútbol en Ascochinga, Argentina.

Helmut Schön, entrenador de la selección de Alemania en el Mundial Argentina 1978.


A uno de ellos, Hans Ulrich Rudel, le abrió las puertas de la concentración alemana Neuberger a la par que las cerraba a Gunter Netzer. Mientras que al héroe nazi de guerra (piloto condecorado con la más alta condecoración, la Cruz de Hierro con Hojas de Roble en Oro, Espadas y Diamantes del III Reich y que estuvo involucrado en cerca de 2.500 misiones de guerra) se le ponía alfombra roja, la DFB se la negaba a Gunter Netzer, campeón de Europa con Alemania en 1972 y del Mundo en 1974 y que estaba en Argentina como colaborador de un diario alemán. Esa situación generó un enorme escándalo.

Mientras el resto del equipo había elegidos hoteles, Alemania optó por una fortaleza militar rodeada de tropas armadas hasta los dientes. Allí se presentó Rudel, que había vuelto a su país para convertirse en héroe de los que a mediados de los 70 ya no ocultaban su nostalgia por el nazismo. Vinculado siempre al deporte a través de la figura de Guido von Mengden (Secretario para el Deporte de Hitler) y de profundas ideas antisemitas, Rudel ya estuvo en el Mundial de 1958 al lado de la selección alemana a causa de su amistad con el entonces seleccionador alemán, Sepp Herpberger. El nombre de Rudel aparece ligado a la Operación Odessa (la que llevó a América a muchos nazis al acabar la Segunda Guerra Mundial con el apoyo de vencedores, Iglesia Católica, neutrales…), quedó registrado en el Club Andino de Bariloche y coincidió en Sudamérica con el siniestro Mengele. Tras escapar del cerco soviético, el propio Stalin firmó una orden que fijaba una recompensa de 100.000 rublos por su cabeza, y perder la pierna derecha por las heridas sufridas en febrero de 1945, en Argentina forjó una estrecha relación con Juan Domingo Perón.

Hans Ulrich Rudel junto a Juan Domingo Perón en los '60 y en los '70.


La filtración de la visita a la selección alemana en pleno Mundial de Argentina provocó un enorme escándalo en la prensa germana. A las críticas respondieron presidente de la Federación y seleccionador Helmut Schön tenía amistad con Rudel) asegurando que no veían problema alguno en abrir las puertas a un ciudadano alemán de pleno derecho.

 Adolf Hitler condecora a Hans Rudel.


Antes del Mundial, los jugadores de la selección alemana habían sido advertidos ante la posibilidad de ser preguntados sobre la violación de derechos humanos en la dictadura argentina y para que evitaran cualquier acto de apoyo con las madres de la Plaza de Mayo durante el torneo. “¿Me haría esa pregunta si el Mundial se jugara en la Unión Soviética?”, respondió el capitán germano, Berti Vogts, al ser preguntado en la televisión WDR si creía que en Argentina se estaban vulnerando los derechos humanos.

 Berti Vogts enfrentando a Holanda en la provincia de Córdoba, Mundial Argentina 1978.

Neuberger nunca se arrepintió de su decisión ni sus palabras: “Supongo que no se critican sus acciones como piloto de guerra de nuestro país. No dejarle entrar hubiera sido un insulto a todos los soldados alemanes”. Esas palabras fueron aplaudidas y ampliamente difundidas por la prensa neonazi y duramente criticadas por la cercana a la izquierda.

Rudel murió el 18 de diciembre de 1982. La Cruz de Hierro con Hojas de Roble en Oro, Espadas y Diamantes del III Reich del ‘cazatanques’ es un objeto habitual en la venta y subastas de internet de recuerdos de condecoraciones militares. Hay quien asegura tener certificados de una venta de 1947 y venderla por 99.000 euros.

Por Miguel Ángel Lara- Marca.com

Artículo original: http://www.marca.com/reportajes/2014/02/el_poder_del_balon/2014/11/03/seccion_01/1415035911.html

lunes, 3 de noviembre de 2014

La foto indiscreta: Juan Domingo Perón y el SS Otto Skorzeny reunidos en Buenos Aires

 Otto Skorzeny (izquierda) y Juan Domingo Perón, Buenos Aires, 1954.


El “negacionismo histórico” existe y como tal, siempre intenta que se mire hacia otro lado.
En eso se diferencia, y mucho, del “revisionismo”. No es que se busque una nueva manera de ver las cosas, aportar diferentes herramientas para descubrir el otro lado de la historia o incluso, escuchar la otra campana, dar lugar a otras voces. El que niega, sólo trata de ocultar. La historia argentina está plagada de negacionismo.
En la mayoría de los casos, la tan mentada “Lealtad” -muy mal entendida cuando se trata de cuestiones políticas- ha impedido sistemáticamente que se acepten determinados hechos históricos a los cuales siempre se los ha tildado como meras y simples habladurías. Chapucería barata. Más de uno se ha ganado el mote de “Gorila” en su intento, sin embargo, no se puede tapar el Sol con un dedo.Vale entonces una buena prueba de este peligroso juego de ilusiones, humo y espejos. Ahora lo ves y ahora no.

Otto Skorzeny y Adolf Hitler en la "Wolfschanze", 1943.


De todos modos, aquí lo vemos en la primera foto: Año 1954, Buenos Aires, Argentina,Casa Rosada, sede del Gobierno. El Presidente argentino Teniente General Juan Domingo Perón posa sonriente junto al comando de las SS Nazis, Otto Skorzeny (a la izquierda en la foto).
El SS -que fue uno de los directos responsables, sino el gran protagonista, del rescate de Benito Mussolini del Gran Sasso utilizando planeadores y una avioneta Stork en una arriesgada misión encomendada personalmente por el Führer- vivía plácidamente y amparado por el régimen peronista en Buenos Aires y utilizaba un seudónimo.
Respecto de su paso por la Argentina, es bastante lo que se sabe (a pesar de la “leal negación peronista”): como tantos de sus camaradas llegó al país en 1953, entrenó a efectivos de la Policía Federal (Coordinación Federal), supo ser cabecilla ideológico de los grupos de choque peronsitas que salían a las calles, trabajó para la Krupp Deutschland -gran puntal del régimen de Hitler- vendiendo acería y planchas para tanques, fue Directivo de la Fundación Eva Perón (algunos, incluos, sostienen que fue amante secreto de Eva) y socio de la Financiera Securitas S.A. que estaba en el Edificio "Martens" de Av. Corrientes 311.

 Otto Skorzeny y Benito Mussolini, instantes después del rescate del líder fascista italiano.

Otto Skorzeny durante la Segunda Guerra Mundial y en el final de su vida.


Paró en la casa de Teodoro Malbranc, en la calle Arenales 2460 de la localidad bonaerense de Olivos, residencia, que curiosamente, fue durante mucho tiempo el centro de operaciones de la organización que recibía y ocultaba nazis en la Argentina, conocida como “Spinnewebe” (telaraña), un sitio en el que -entre otros- encontró refugio Joseph Mengele.
Skorzeny luego se mudó a la localidad de Villa Ballester, también en provincia de Buenos Aires, en donde tenía como buen vecino a  Werner Von Oven (Secretario de Joseph Goebbels, que vivió durante 50 años en la Argentina). Años después, se despidió de su amigo Perón y encontró otro buen lugar para terminar sus días. Pasó al otro mundo en la España de Francisco Franco el 7 de julio de 1975.
¿Habrá extrañado mucho a su querida Alemania?