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jueves, 3 de septiembre de 2015

Los nuevos aspersores de Auschwitz

Polémicos aspersores refrescantes en el memorial del campo de Auschwitz (Foto: Instagram de Nicola Tkacz)


Europa y el mundo entero ya han sufrido mucho, demasiado, durante el infierno desatado de la Segunda Guerra Mundial y los dolorosos horrores que -de un lado y otro de los bandos beligerantes- se han perpetrado. Muchos años después de tan tremenda tragedia y con las cicatríces aún sin cerrar, la historia parece volver a pasarle factura a la humanbidad asistiendo a un escenario dramático como en el que actualmente se ven obligados actuar miles y miles de emigarntes involuntarios que hueyn de atrocidades similares a las de entonces. Deberíamos haber aprendido, pero sin embargo, somos el único animal que tropieza dos veces (al menos) con la misma piedra. La historia, muchas veces (y ésta no es la excepción) es cíclica y, de tanto en tanto, parece repetirse para nuestra sorpresa.
Europa, por estas horas, experimenta -además de los dramas mencionados- una fortísima ola de calores sofocantes y así dadas las cosdas, no han sido pocos los que han intentado mitigar el mal con algunos remedios que (como tantas otras veces) terminan siendo involuntariamente peores que la misma enfermedad.
Los responsables del Memorial del Campo de Oncentración de Auschwitz, en Polonia, no escapan a las generalidades de esta ley. Puede que su idea haya sido incialmente para aplaudir, pero los efectos han sido -a todas luces- nefastos.

Procurando aliviar el intenso calor que afecta a los miles de turistas que visitan el campo, las autoridades del memorial decidieron colocar en la entrada del histórico recinto un sistema de aspersores de vapor de agua que les de el esperao refresco.
Nadie pudo dejar de sentirse afectado o aludido, sobre todo la gran cantidad de visitantes de origen judío, quienes no esperaron ni un minuto para manifestarse contra la particular iniciativa del museo.
Un reporte de The Jerusalem Post hace referencia a la terrible “conmoción e indignación” por parte de no pocos turistas israelíes de visita en esa zona de Polonia.
Es que la innecesaria similitud de estos modernos aspersores con las tristemente célebres cámaras de gas donde l historia oficial dice que murieron más de un millón de ciudadanos judíos se convirtió en tema de conversación y motivo de dolor y  enojo para quienes vivieron la inolvidable experiencia.

Otros ciudadanos judíos consideraron que el tema se había sobredimensionado. Uno de ellos fue el Gran Rabino Michael Schudrich, quien dijo que el proyecto de la administración local de “garantizar la seguridad a sus visitantes” (dados los insoportables 40 grados centígrados a la sombra) no era para compararlo con las atrociddes de los nazis en otros tiempos. Semejante criterio manifestó Piotr Kadlcik, ex presidente de la Unión de Comunidades Judías Religiosas en Polonia.
"Los alemanes distorsionaron el concepto de ducha como fuente de limpieza y alivio, y lo equipararon con el horror puro. Nosotros no vamos a seguir ese camino", se encargó de apuntar.
Entre tanto, un comunicado oficial aparecido en la página de Facebook del Memorial de Auschwitz intentaba esclarecer el tema, toda vez que no fue a través de duchas que se le dio muerte a más de un millón de judíos, sino mediante “agujeros en el techo o en las paredes” por el cual pasaba el gas Zyklon B, el único causante de tantas muertes. Válida o no, oportuna o fuera de lugar, una cosa como la otra podrían haberse evitado.

Marcelo García


Fuente de información:
https://es-us.noticias.yahoo.com/blogs/el-viralero/pol%C3%A9mica-por-la-instalaci%C3%B3n-de-aspersores-de-vapor-de-agua-en-el-memorial-de-auschwitz-210220395.html


miércoles, 1 de abril de 2015

Historia de Nazis, animales y dolor

La viuda del criminal nazi Walter Kutschmann, fundadora de una entidad "protectora" de animales que proclama la eutanasia y dona cámaras de gas a municipios.
Artículo publicado en Diario Crónica, Buenos Aires, Argentina - Domingo 16 de febrero de 1992. 
Copyright © Crónica.

Cámaras de gas, matanza de animales y ... la sombra de Walter Kutschmann...


Cuando la apertura de los famosos archivos nazis, más allá de unas pocas confirmaciones tales como la comprobada ayuda de Perón a los criminales se transformó en una desilusión para quienes tenían en ellos cifradas esperanzas, vuelve a aparecer en el tapete el nombre de uno de estos jerarcas muerto hace ya algunos años. En forma indirecta, es cierto, pero con un caso que lleva "su marca en el orillo" y que hace recordar viejos tiempos no deseados.
Asociación Amigas de los Animales (AAA), amparada en una dulce nominación, es una entidad que tiene fijada en sus estatutos la eutanasia como uno de sus pilares para "defender y proteger" a los pobres bichitos. No, es la única, lamentablemente, y de estas mismas páginas hemos denunciado ya a otras que se visten con la misma ropa. La particularidad de ésta, es que entre sus filantrópicas tareas incluye la de regalar a distintos municipios de la provincia de Buenos Aires -fundamentalmente del conurbano-, cámaras de gas y elementos para que aquéllos puedan cumplir sin Inconvenientes la "noble" misión de sacrificar animales.

¿Qué tiene que ver esto último con los criminales de guerra nazi? Que la fundadora de AAA fue la señora Geralda Baeumler de Olmo, quien no es otra que la esposa de Walter Kutschmann un integrante de la Gestapo que encontró asilo en la Argentina y que, a punto de ser extraditado, murió de un paro cardíaco. Nazis, animales, cámaras de gas, todo está unido por un circuito que parece no haber encontrado todavía su final y que sigue siendo alimentado por la mente de muchos que, tal vez, siguen añorando otras épocas.

¿Olmo?
Hijo de un dentista berlinés, Kutschmann tuvo su primer puesto de mediana importancia dentro del ejército alemán como sargento de la Fuerza Aérea (Luftwaffe), lo que le valió pelear en 1937 en España, junto a las tropas del generalísimo Franco. Dos años más tarde, afiliado al partido nazi, ingresó en, la temida Gestapo para debutar en su tarea de asesino: fue el responsable de la muerte de 20 profesores universitarios y de 18 familiares de éstos.
Como premio a su falta de escrúpulos, fue puesto a cargo del control de un sector de judíos en Polonia y allí su misión fue mucho más "fructífera": la matanza de 1.500 personas llevó su indeleble sello personal.
Aplastado el nazismo y concluida la Segunda Guerra Mundial, Kutschmann logró fugarse hacia España y consiguió -mediante el pasaporte 59/47- una nueva identidad para viajar por el mundo: la de Pedro Ricardo Olmo, quien en realidad era un sacerdote español muerto varios años antes. Estas historias, en donde nunca parece estar seguro el verdadero nombre del personaje, continuarían también en la Argentina.
De acuerdo a registros argentinos, Pedro Ricardo Olmo nació en la ciudad Real España, hijo de Santiago y de Juana Andrés y estaba casado en primeras nupcias con Elizabeth Pospichil, libreta Nº 286.639, Acta 844, Tomo 4, Sección 20, del Registro Civil de la Capital Federal en el año 1948. El domicilio que daba era el de Sucre 2907, 2º "C", y posteriormente el de Calle 29, esquina 12, Miramar. Casualmente, estos dos figuraban en catastro a nombre de Geralda Baeumler.


Lugar donde vivió el nazi Walter Kutschmann en el brrio de Belgrano, Buenos Aires, Argentina. 
(Fotos: Marcelo García / Historias Lado B)


Claro que esto no suena tan extraño cuando uno conoce las "otras" primeras nupcias de Olmo o Kutschmann: con el número de libreta de matrimonio 59.196, Acta 844, Tomo 4, Seccional 20 del Registro Civil de la Capital Federal, aparecen unidos en matrimonio Pedro Olmo y Geralda Baeumler, cuya cédula de identidad es 6.860.375. Por lo menos es lo que esta última declaró en el estatuto de fundación de la AAA, labrado frente a escribano público en agosto de 1973, bajo el número 2069, folio 0186-45313. Un pequeño detalle, sin embargo, pone en duda todo el resto: consultados los archivos del Registro Civil, la libreta de matrimonio número 59.196 no existe.
Todo este cúmulo de mentiras llevó a que la Fiscalía, en la causa 328/75, le cancelara la carta de ciudadanía a Pedro Olmo y que mediante la causa 769, Juzgado Federal 5, Secretaría 13, fuera denunciado por infracción a la Ley 11.386 y falsificación. Asimismo tuvo otros tres procesos en los tribunales Civil y Comercial y Contencioso Administrativo. Pero también llevó a la Justicia a investigar a la ahora "protectora" de animales, Geralda Baeumler. Así se pudo determinar que la fundadora de la AAA nació el 11 de marzo de 1921 en Grossjasze, ahora Schonebeck (Elba), Alemania, y que es ciudadana americana con pasaporte Nº Z-158.238; expedido el 18 de julio de l962. Hija de Carlos Federico Ernesto y de Inés Emma Juana Dorette Kortmann, tiene la particularidad de poseer dos "primeras" fechas de ingreso a nuestro país: el 6 de febrero de 1964 y el 1º de febrero de 1965. Su definitiva vinculación con Kutschmann u Olmo quedó plenamente confirmada cuando la Fiscalía Federal en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo, solicitó los datos filiatorios de ella, de Hanna Cristina Beate (quien resultó ser la hermana de Kutschmann), de Elizabeth Pospichil (quien figuraba como esposa de Olmo y de quien no se registraron datos filiatorios en Olmo y de quien no se registraron datos filiatorios en ninguna dependencia), de Isabel Pospichil, quien en realidad figura como casada con Ricardo Olmo, es de origen austríaco y no registra más datos filiatorios.
Toda esta telaraña de nombres, números de libretas inexistentes, falsos casamientos y datos entrecruzados, pudo mantener con dudas a algunos hasta que la suerte de Pedro Ricardo Olmo quedó echada: el 30 de junio de 1975, el cazador de nazis Simón Wiesenthal denunció en la ciudad de Viena la verdadera identidad de Olmo, quien por entonces se desempeñaba en la fábrica Osram.

Walter Kutschmann en el momento de ser detectado en la ciudad de Miramar, Argentina.


Olmo reconoció que en realidad él era Walter Kutschmann, pero escapó y su paradero volvió a ser un misterio hasta 1983. fecha en que Wiesenthal lo halló, esta vez en el edificio de la calle 29 Nº 599, en Miramar. El mismo que en los catastros figura como propiedad de Geralda Baeumler, que por entonces era Baeumler de Olmo. Experto en estas lides, Kutschmann volvió a escapar hasta el 14 de noviembre de 1985, en que fue atrapado por agentes de la Interpol en Vicente López.
A punto de ser extraditado para ser juzgado como criminal de guerra, el 30 de agosto de 1986 murió en el hospital Fernández a causa de una afección cardíaca. De acuerdo a las actas de la comisaría 21ª, el cadáver Nº 1.886, registrado en Unidad Coronaria, Cardiología, del hospital Fernández, cama 1.315, fue trasladado a la empresa de sepelios Ramburger. Quien lo retiró e hizo todos los trámites correspondientes para que luego fuera enterrado en el Jardín Evangélico Alemán, de Pablo Nogués, no fue otra que Geralda Baeumler de Olmo.

"Protectora"
La historia, sus vericuetos y las derivaciones, eran imprescindibles para llegar a entender este presente en el que una entidad como la AAA (vaya coincidencia con la tristemente famosa Triple A de López Rega...) actúa con métodos tan íntimamente ligados a los que usó el nazismo. Tanto como que quedó demostrado que una sus fundadoras fue la esposa de uno de esos criminales.
El estatuto de fundación de esta particular asociación dice en el artículo 2º, inciso B, Propósitos de la Asociación: "Combatir por todos los medios, inclusive los legales (sic), los malos tratos a los animales". Asimismo, en el punto referido a las condiciones para aceptar a un socio, explican que "podrán ser admitidos como asociados todas las personas que estén de acuerdo con las finalidades y propósitos de la asociación, acepten la aplicación de eutanasia a aquellos animales que por razones de vejez, enfermedad o fuerza mayor, deban ser sacrificados".
Estos datos mueven a preguntarnos, también, un par de cosas: en primer término, si afirman que van a usar todos los medios "inclusive los legales" ¿cómo son los métodos ilegales que utilizan para combatir los malos tratos a los animales? Y en segundo lugar, cuál es el alcance de la definición "fuerza mayor" para aplicar la eutanasia. Vale recordar. que para otras entidades "protectoras" como ésta, el hecho de que un perro o un gato estuviera abandonado en la calle, era motivo suficiente para sacrificarlo en haras de que "no sufra los rigores del abandono". De todos modos, para que no queden dudas respecto del destino que en la A.A.A. les dan a los animales, entre sus directivas -hasta hace poco figuraba como delegada- Carmen Andreani de Acuña. Esta mujer, domiciliada en la calle Finochietto 1276 de esta Capital, estuvo estrechamente ligada a Clara Leloir de Menditeguy, famosa viuda que detrás de una filantrópica imagen asesinó durante años a miles de indefensos animales. Sin embargo, el colmo de la ironía se vio reflejado cuando en vísperas del Día del Animal del pasado año, la AAA distribuyó un comunicado que llevaba la firma de la mencionada Acuña, de Ruth Hasenclever (presidenta) y de Marta Appuhn-Beilicke (vicepresidenta), en el que destacaban y se "complacían" de informar que entre las mejoras que ellas habían obtenido para los animales, estaba la donación de "cámaras de gas enfriado y medicamentos para sacrificio eutanásico de animales".
Del mismo modo y para que no queden dudas, la nota de A.A.A. aclaraba que ellas "no apoyan ningún tipo de protectoras que por medio de cooperadoras instalen dentro de los centros antirrábicos, refugios para albergar animales abandonados".

No es, lamentablemente, la Asociación Amigas de los Animales la única de su tipo que se dedica a proteger matando. Por eso vale tenerla en cuenta para no acercarle perros o gatos que uno quiera que tengan un destino mejor que su asesinato. Deja, eso sí, un mensaje que no debe soslayarse: la estrecha vinculación con los métodos que hace más de 40 años utilizaron los nazis y hasta los nombres de quienes la promovieron. Nada es casual, ni siquiera la ideología de quienes comienzan con animales y nunca se sabe en qué van a terminar. (1)
Horacio Raña



Walter Kutschmann:  durante la segunda guerra mundial (izquierda)  
y caminando con nuevo aspecto físico por las calles de Buenos Aires (derecha).


¿Quién era Walter Kutschmann?
Walter Kutschmann (Dresde, Alemania: 24 de julio de 1914 - Buenos Aires, Argentina; 30 de agosto de 1986) fue un Untersturmführer de las SS y oficial de la Gestapo, sindicado como responsable de la masacre de 1.500 judíos polacos en Lviv, Polonia en 1941.(2)
hijo de un dentista radicado en esa ciudad hanseática, en 1928 se unió a las juventudes hitlerianas y en 1932 fue un militar en tierra en la Luftwaffe hasta 1936. Empezó estudios de Derecho; pero abandono la carrera uniéndose a la Legión Cóndor leales a las fuerzas de Francisco Franco en España participando en la Guerra Civil Española, donde después fue Tercer Secretario del Consulado Alemán en Cádiz.

Empezada la Segunda Guerra Mundial se trasladó a Leipzig donde fue enrolado en las fuerzas de seguridad policiacas al mando de Eberhard Schöngarth. Fue ascendido a Untersturmführer y fue oficial a cargo de un grupo de exterminio Einsatzgruppen que operó en Drohobycz, Polonia. Bajo su mando, Kutschmann ordenó el fusilamiento de 36 profesores en Lwów y luego de 1.500 intelectuales polacos en la región de Lviv, en Brzeziny y Podhajce en 1942. En 1944 fue trasladado a París bajo las órdenes del oficial de inteligencia de las SS Hans Günther von Dincklage donde se relacionó brevemente con Coco Chanel en la llamada Operación Modellhut.

Estando en Francia a fines de 1944, desertó para refugiarse en Vigo, España bajo la fachada de un monje carmelita llamado Olmos residente en Vigo, luego cuando el gobierno de Franco empezó a desconocer a los refugiados nazis en 1947, se amparó en la Red ODESSA y se trasladó por vía marítima en la motonave Monte Amboto bajo la apariencia de un monje católico arribando a Argentina el 16 de enero de 1948. Fue asimilado como parte del personal directivo de la compañía eléctrica Osram sirviendo como Encargado de Compras. En ese país se casa en agosto de 1973 con una ciudadana de origen alemán llamada Geralda Baeumler, una empresaria del rubro veterinario radicándose en el barrio Miramar.(3)

El célebre cazador de nazis Simon Wiesenthal lo descubrió y gestionó en Viena la extradición de Kutschmann. La Interpol previa comprobación de las partidas de ciudadanía y matrimonio (que resultaron falsas) solicitó su detención ante el gobierno argentino siendo detenido en 1975 donde escapó perdiéndose su rastro. En 1975 se le canceló su ciudadanía argentina y, se realizó un segundo pedido de extradición en 1985 donde fue nuevamente arrestado por funcionarios de la Interpol en la localidad de Vicente López, dada su precaria salud fue mantenido en un hospital prisión en Buenos Aires donde falleció de un ataque cardíaco. Su supuesta esposa fue denunciada a las autoridades por maltrato animal al aplicar eutanasia por gaseamiento en cámaras, a perros desamparados de la capital bonaerense.(4)




REFERENCIAS:
(1): Publicado en: Diario Crónica, Buenos Aires, Argentina - Domingo 16 de febrero de 1992. Copyright © Crónica.
Publicado también en: Club de Animales Felices / animalesfelices@webinet.com.ar / www.animalesfelices.org.ar / http://www.caf.0catch.com/prensa/viuda.htm


(3): Artículo original: "Vigo: La puerta de huida nazi" Por Eduardo Rolland. 

(4): Diario Crónica, Buenos Aires, Argentina - Domingo 16 de febrero de 1992. Copyright © Crónica.
Publicado también en: Club de Animales Felices / animalesfelices@webinet.com.ar / www.animalesfelices.org.ar / http://www.caf.0catch.com/prensa/viuda.htm

http://elrecado.net/sociedad/item/960-la-incre%C3%ADble-historia-del-nazi-que-veraneaba-en-miramar-y-que-fue-confidente-de-la-dise%C3%B1adora-francesa-coco-chanel.html

lunes, 3 de noviembre de 2014

La foto indiscreta: Juan Domingo Perón y el SS Otto Skorzeny reunidos en Buenos Aires

 Otto Skorzeny (izquierda) y Juan Domingo Perón, Buenos Aires, 1954.


El “negacionismo histórico” existe y como tal, siempre intenta que se mire hacia otro lado.
En eso se diferencia, y mucho, del “revisionismo”. No es que se busque una nueva manera de ver las cosas, aportar diferentes herramientas para descubrir el otro lado de la historia o incluso, escuchar la otra campana, dar lugar a otras voces. El que niega, sólo trata de ocultar. La historia argentina está plagada de negacionismo.
En la mayoría de los casos, la tan mentada “Lealtad” -muy mal entendida cuando se trata de cuestiones políticas- ha impedido sistemáticamente que se acepten determinados hechos históricos a los cuales siempre se los ha tildado como meras y simples habladurías. Chapucería barata. Más de uno se ha ganado el mote de “Gorila” en su intento, sin embargo, no se puede tapar el Sol con un dedo.Vale entonces una buena prueba de este peligroso juego de ilusiones, humo y espejos. Ahora lo ves y ahora no.

Otto Skorzeny y Adolf Hitler en la "Wolfschanze", 1943.


De todos modos, aquí lo vemos en la primera foto: Año 1954, Buenos Aires, Argentina,Casa Rosada, sede del Gobierno. El Presidente argentino Teniente General Juan Domingo Perón posa sonriente junto al comando de las SS Nazis, Otto Skorzeny (a la izquierda en la foto).
El SS -que fue uno de los directos responsables, sino el gran protagonista, del rescate de Benito Mussolini del Gran Sasso utilizando planeadores y una avioneta Stork en una arriesgada misión encomendada personalmente por el Führer- vivía plácidamente y amparado por el régimen peronista en Buenos Aires y utilizaba un seudónimo.
Respecto de su paso por la Argentina, es bastante lo que se sabe (a pesar de la “leal negación peronista”): como tantos de sus camaradas llegó al país en 1953, entrenó a efectivos de la Policía Federal (Coordinación Federal), supo ser cabecilla ideológico de los grupos de choque peronsitas que salían a las calles, trabajó para la Krupp Deutschland -gran puntal del régimen de Hitler- vendiendo acería y planchas para tanques, fue Directivo de la Fundación Eva Perón (algunos, incluos, sostienen que fue amante secreto de Eva) y socio de la Financiera Securitas S.A. que estaba en el Edificio "Martens" de Av. Corrientes 311.

 Otto Skorzeny y Benito Mussolini, instantes después del rescate del líder fascista italiano.

Otto Skorzeny durante la Segunda Guerra Mundial y en el final de su vida.


Paró en la casa de Teodoro Malbranc, en la calle Arenales 2460 de la localidad bonaerense de Olivos, residencia, que curiosamente, fue durante mucho tiempo el centro de operaciones de la organización que recibía y ocultaba nazis en la Argentina, conocida como “Spinnewebe” (telaraña), un sitio en el que -entre otros- encontró refugio Joseph Mengele.
Skorzeny luego se mudó a la localidad de Villa Ballester, también en provincia de Buenos Aires, en donde tenía como buen vecino a  Werner Von Oven (Secretario de Joseph Goebbels, que vivió durante 50 años en la Argentina). Años después, se despidió de su amigo Perón y encontró otro buen lugar para terminar sus días. Pasó al otro mundo en la España de Francisco Franco el 7 de julio de 1975.
¿Habrá extrañado mucho a su querida Alemania?





sábado, 12 de octubre de 2013

La muerte del nazi Erich Priebke: Sólo la memoria hará que la historia no se repita

El 11 de octubre de 2013 ha muerto en Roma, Italia, el criminal de guerra nazi Erich Priebke, responsable de la matanza de 335 civiles italianos en las Fosas Ardeatinas en 1944. Escapó de la justicia, con complicidad de los Aliados y diferentes gobiernos, y encontró refugio en una siempre "receptiva" Argentina de los años '40. Que Dios haga justicia. Sólo la memoria hará que la historia no se repita.


domingo, 29 de septiembre de 2013

Oskar Schindler: el gran simulador

¿Fue un moderno San Pablo del Siglo XX como pretenden hacer creer? ¿Converso aparente, inspirado celestialmente e iluminado por un mensaje del más allá, impulsado por una fuerza superior o simplemente un cínico oportunista y manipulador? Oskar Schindler ha pasado a la historia, gracias al rótulo impuesto por el Museo Yad Vashem de Jerusalén,  como el "justo entre las naciones" siendo recordado y homenajeado como un ángel salvador de vidas humanas, dispuesto a rescatarlas de las garras del sanguinario Partido Nacional Socialista, al cual él pertenecía y tan efectivamente servía. El cine de Hollywood puso su "granito de arena" para presentar a Schindler en sociedad como un humanitario benefactor de miles de víctimas inocentes durante la Segunda Guerra Mundial y para convertirlo de buenas a primeras en un ser venerable y digno de todo reconocimiento. Pero su realidad era... sensiblemente diferente. Aquí la Historia Lado B de Oskar Schindler, el gran simulador.

Por Marcelo D. García para Historias Lado B

Oskar Schindler.


Una cuestión de oportunismo.
El oportunismo es una forma específica de responder a las oportunidades, la cual implica priorizar el interés propio y obviar principios éticos relevantes para lograr ciertas metas o para resolver preocupaciones compartidas por un grupo. A veces, el oportunismo es definido también como la habilidad de capitalizar los errores de otros, utilizar oportunidades creadas por los errores, debilidades o distracciones de los oponentes en beneficio de uno mismo.

Oskar Schindler, nacido el 28 de abril de 1908 en Svitavy (Imperio Austro-Húngaro, luego Checoslovaquia, hoy República Checa) fue un gran oportunista, el mejor. El más hábil de todos los cínicos oportunistas que tras haber llevado una vida enfocada pura y exclusivamente en la consecución de beneficios personales, tras haber sido no sólo un fiel simpatizante del Partido Nacional Socialista sino también un importante elemento del contraespionaje hitleriano; supo huír (no sin ayuda y complicidad de otros...) de esa realidad incontrastable gracias a negocios oscuros, redes de contactos, arreglos inmorales, silencios extraños y, como si fuera poco, una gran ayuda del cine norteamericano gracias a la película "La lista de Schindler" perpetrada falazmente por Steven Spielberg. La historia oficial pinta a Schindler como un abnegado industrial de la Alemania nazi que descubrió mágicamente la luz al final del túnel y exponiendo su propia vida se dedicó a salvar a miles de judíos que trabajaban en sus fábricas. Extraña habilidad la de Oskar Schindler, para pasar a la posteridad como "justo entre las naciones" (Museo Yad Vashem en Jerusalén) cuando en realidad hubo centenares de Schindler; por no decir miles. Y tantos Schindler hubo en la Alemania nazi como empresarios afiliados al partido que producían a favor de la maquinaria bélica hitlerista y que utilizaban mano de obra (judía y no judía) de "trabajadores" que en realidad no eran tales sino que eran indefensos esclavos. Oskar Schindler ha sido un hábil y útil empresario nazi, pero fundamentalmente ha sido un espía al servicio del aparato de contraespionaje alemán, oficial de las SS, siendo una pieza fundamental en el engranaje destinado a ubicar, delatar, detener y confinar (incluso matar) a la oposición que enfrentaba al régimen de Hitler.
A partir de estos datos fundamentales y sin perder de vista los materiales bélicos indispensables para las campañas guerreras del Tercer Reich que Schindler producía en sus fábricas, podremos comprender en dónde estuvieron las mentiras que terminaron forjando el mito de Oskar Schindler, el supuesto benefactor de la humanidad, el salvador de prisioneros-esclavos judíos, el gran simulador.


Oskar Schindler en su hábitat natural: el ambiente nazi.


Ubicando a Oskar Schindler en la realidad de entonces.
Los relatos que hablan sobre la vida y los hechos de Oskar Schindler tienen como origen dos fuentes fundamentales y de primera mano pero, totalmente distintas entre sí: la de las memorias del propio Schindler y la de las memorias de su exesposa, Emilie. Son los dos relatos a partir de los cuales se puede reconstruír el paso de Oskar Schindler por esta vida. Oskar Schindler redactó sus memorias al poco tiempo de haber culminado la Segunda Guerra Mundial, con los recuerdos bien frescos como para saber qué cosa contar y qué cosa ocultar. Por el lado de su exesposa, las memorias fueron escritas un tiempo después y en la mayoría de los pasajes las diferencias con la versión aportada por Oskar Schindler son llamativamente sorprendentes.
La historia de Oskar Schindler, al ser difundida por el "relato oficial", muestra aristas  que no pueden menos que llamar la atención y mover a la duda, o por lo menos generan inquietudes que son en realidad muy sencillas de rabatir. Oskar Schindler fue un empresario alemán que no escapó a las generales de la "ley" de aquellos tiempos del oscurantismo nazi. Fue parte sustancial de un mecanismo que se encargaba básicamente de apoderarse de negocios o fábricas ajenas (por lo general de personas judías); comenzar a producir lo que el estado nacional socialista de Hitler le pedía hacer; utilizar la mal llamada "mano de obra barata" (léase: trabajadores esclavos) y (aquí comienza a aparecer un elemento fundamental en la historia de Schindler) dedicarse al "cuidado" y la "preservación" (bien marcadas las comillas) de esos pobres e indefensos esclavos (no siempre y no exclusivamente judíos, aunque éstos eran la inmensa mayoría). El tema del "cuidado" y la "preservación" de los esclavos de las diferentes fábricas e industrias que producían para la máquina de guerra hitleriana tiene una simple y sencilla explicación: los "patrones" de las fábricas (generalmente tomadas a la fuerza, como en el caso de Oskar Schindler) "necesitaban" imperiosamente que esos trabajadores-esclavos subsitieran para, simplemente, seguir produciendo en su propio beneficio y el del Tercer Reich. Hay que olvidarse de cuestiones humanitarias y de conciencia aquí. Los empresarios y productores alemanes nazis sólo buscaban "extender la vida" de sus esclavos con esa finalidad: lograr mayor producción en su beneficio.

Oskar Schindler: Oficial de las SS y espía alemán.
La historia oficial se empeña sistemáticamente en colocar a Oskar Schindler en un lugar en el que no merece estar. Llevará unos cuantos años determinar las verdaderas y precisas razones que se ocultan detrás de la máscara artificial y mentirosa que muestra a Schindler como un benefactor de la humanidad, en particular de una gran cantidad de esclavos judíos. La mención del Museo Yad Vashem de Jerusalén es algo digno de todo destaque dentro de esta trama destinada a hacer creer una cosa por otra. Los ejemplos sobre ésto que planteamos abundan y sobran, todos simples y concretos datos históricos. Mientras que otros empresarios alemanes usaban "mano de obra esclava" en sus fábricas, Oskar Schindler es presentado como un industrial que empleaba "trabajadores" extranjeros o de religión judía. Mientras que los otros industriales eran nazis confesos, Schindler (SS e integrante del servicio de contraespionaje alemán) se había acercado al Nacionalsocialismo para "proteger" sus "empleados". Mientras todos los empresarios e industriales nazis alimentaban a sus esclavos para obligarlos a producir más y más, Schindler en realidad (decían algunos) los alimentaba sólo porque los respetaba y pretendía salvarlos. Lo dicho: Schindler hubo miles, sólo que para todos los demás se utilizó un discurso y en su caso se utilizó otro diametralmente opuesto.
En 1930 Schindler se afilió al partido Nacionalsocialista, el partido Nazi para ser más claros, y dado su lugar de residencia en Checoslovaquia, dados sus contactos en el país y dado que estaba más que dispuesto a producir en favor de la maquinaria de guerra de Hitler, fue promovido a oficial de las SS y convocado para ser un tiempo después enlace y espía de los nazis en su país, con todo lo que ser un espía significaba. Cuando Hitler decide poner su pesada bota sobre Checoslovaquia en 1939, los contactos de Schindler con la Gestapo eran muy fuertes y estrechos y de ese modo se lo convocó para que lisa y llanamente se convierta en espía del servicio de contraespionaje, con el objetivo de ubicar, delatar y encarcelar (la muerte de los detenidos era una de las posibilidades) a los opositiores, entre los cuales había además de personas judías, socialistas, comunistas y gente de otras ideas políticas y religiosas contrarias al nazismo. Schindler fue una pieza fundamental en esa tarea de la Gestapo en Checoslovaquia, fue un integrante certero, efectivo y letal a la hora de "escrachar" gente y no precisamente para salvarla...

Oskar Schindler y sus "empleados" en la fábrica de Polonia.


Cuando el 1° de septiembre de 1939 Alemania invadió Polonia con su Guerra Relámpago, Schindler siguió la sangrienta estela dejada por la Wehrmacht para seguir sacando réditos personales. Los años habían pasado desde aquel lejano 1930 con su afiliación al nazismo. Mucho tiempo había transcurrido desde el ascenso obseno y sanguinario de Hitler al poder en 1933 y muy claras habían quedado ya las intenciones hitlerianas respecto de la expansión territorial, la "pureza" racial y los insensatos postulados sobre los judíos, de modo tal que para 1939 Schindler ya debería haber "abierto los ojos" ante la cruda realidad, sólo que eso no sucedió. No dudó en afincarse en la Polonia devastada y sacar su nueva tajada.
Volviendo a lo sucedido en Polonia, Oskar Schindler "se puso al frente" de una fábrica de utencillos de loza en la ciudad de Cracovia. Los nazis y sus habilidades obligaron a una familia judía a "ceder" la fábrica en Cracovia. El procedimiento no tuvo ninguna diferencia a la de otros centenares o miles de casos de usurpación violenta. La "Deutsche Emaillewaren-Fabrik" era una fábrica de ollas y enlozados, con impecables instalaciones que (pistola Luger en la sien de su propietario mediante)  pasó a manos de Schindler de la noche a la mañana. La historia oficial en cambio habla de "adquisición" de la fábrica de parte de Schindler y va más lejos aún estableciendo falazmente que hasta el final de la guerra Schindler se dedicó a producir allí ollas para el ejército alemán. Mentira. Schindler y sus superiores de las SS decidieron que una gran parte de la planta fabril se destinara a la producción de proyectiles, los mismos proyectiles que mataban rivales políticos, enemigos en el campo de batalla o bien seres indefensos en los infernales campos de la muerte. Eso producía Schindler: muerte.
Schindler no era un "bicho raro" en las filas nazis, por lo cual todas las teorías que pretenden hacerlo quedar como un sensible y humanitario empresario alemán que "boicoteaba" al Tercer Reich carecen de todo fundamento. Tan importante era la industria "adquirida" por Schindler en Polonia que la plana mayor nazi le hacía caso a pie juntillas ante cada uno de sus requerimientos. Entre esos requerimientos estaba el que en determinado momento le hizo al capitán Amon Goeth. Goeth se encargaba de "dosificar" la salida de trenes con prisoneros destinados a los campos de Auschwitz; Treblinka y Sobibor, ni más ni menos. Esa tarea la coordinaba desde el cercano campo de Plazsow, Polonia, lugar que regenteaba "a piaccere".


Schindler y sus "protegidos" frente a la "Deutsche Emaillewaren-Fabrik".


Schindler convino con Goeth que se le enviaran a la fábrica "adquirida" muchos de aquellos prisioneros destinados a una muerte segura en el campo. La mano de obra barata (léase: esclavos a los que no se les pagaba) Los recibía sistemáticamente y los ponía a trabajar produciendo municiones y los alimentaba no por amor e interés humanitario por ellos, sino por su ya famoso oportunismo y los beneficios (económicos) que de eso obtenía. No era, como dijimos,un "bicho raro" nazi; era uno más entre tantos empresarios y fabricantes nazis que hacían lo mismo que él con un único y simple objetivo: que sus esclavos subsistieran para que produjeran más, mucho más. De modo tal que para que eso fuera posible, la "correcta" alimentación y el cuidado de los mismos llegaba por añadidura.
Nuevamente la "extraña diferencia" en el discurso oficial: los demás esclavizaban, él... protegía y cuidaba. Los demás tenían "esclavos"; él empleaba trabajadores...
Y otra mentira más: la leyenda cuenta que Schindler producía municiones defectuosas y que esa producción llegaba a las huestes hitlerianas. Los nazis no eran tontos. Si Schindler hubiese hecho eso efectivamente durante tanto tiempo y de forma sistemática y repetida, hubiese recaido sobre sus espaldas la acusación de alta traición (así se consideraba), y seguramente hubiese visto el final de sus días frente a un pelotón de fusilamiento u obligado a introducir una cápsula con cianuro en su boca. Esas "traiciones" en la cosmovisión nazi, se pagaban así. Pero no fue el caso, los hechos han demostrado que las municiones que fabricaba Schindler eran muy efectivas y funcionaban bien, por eso siguieron ayudándolo, escuchando sus requerimientos y protegiéndolo... La versión de las "municiones defectuosas" es otra de las enormes mentiras que giran en torno al inventadísimo humanismo de Schindler. Una verdadera patraña.

Amon Goeth, el amo del campo de Plazsow.


Relatos diferentes.
A esta altura, vale la pena destacar que las memorias de Oskar Schindler y las de su exesposa Emilie difieren radicalmente, no ya en fechas o lugares, sino en la intención de lo actuado. Mientras Schindler se encargó de dejar de lado y omitir decenas de hechos complicados, Emilie remarcaba en su diario personal (luego parte de sus memorias), la preocupación por las acciones de su mujeriego, bebedor y farsante esposo. Emilie ponía debido énfasis en las malas condiciones de vida de los "trabajadores" de la fábrica. No dudaba en llamarlos "esclavos" (Oskar Schindler los llamaba "trabajadores") y sentía pánico por caer detenida junto a su marido por las atrocidades que significaban tener allí, bajo su mirada y responsabilidad a miles de personas esclavizadas.
Mientras Schindler se "preocupaba" por la "alimentación y el cuidado" de sus trabajadores, a Emilie le dolía ver esa realidad trastocada y sentía en carne propia la frialdad de aquel gran simulador y mentiroso oportunista que era Oskar Schindler. Emilie Schindler lo sabía: su esposo había salido por la puerta trasera de Checoslovaquia, tras haber delatado amigos, conocidos y compatriotas. Había seguido la llamarada nazi a Polonia sin condicionamientos, espiaba, ultilizaba esclavos y sobre el final de la guerra había logrado que los nazis (él mismo) trasladaran la fábrica y sus "empleados" a otro lugar. Emilie también sabía que 14 años desde aquel 1930 era demasiado tiempo como para que Oskar "no se diera cuenta de la realidad". Su triste conclusión fue: Schindler sabía lo que hacía, estaba convencido de su valor para la máquina de guerra nazi y no sentía el más mínimo remordimiento por lo actuado. Después de todo era uno más de ellos, un nazi y un criminal.

Cambio oportunista de estrategia: Oskar Schindler y el Joint.
Va surgiendo "el nuevo" Oskar Schindler, nace el "converso", el hombre que logra "abrir los ojos", con su acercamiento al "Joint" (un hecho no poco importante en su vida), pero... ¿Qué es el  "Joint"?
El Comité de American Jewish Joint Distribution (también conocido como "el conjunto", el "Joint" o el JDC) es una organización de ayuda judía en todo el mundo con sede en Nueva York. Fue establecido en el año 1914 y está presente actualmente en más de 70 países. JDC, o "Joint", ofrece ayuda a las comunidades judías de todo el mundo a través de una red de programas de asistencia social y comunitaria. En 1945 (momento en el que "mágicamente" se produce la milagrosa "conversión" del gran nsimulador), el "Joint" cruzó sus caminos con el oportunista Oskar Schindler.

Veamos de qué manera se relata este episodio no tan conocido de la vida de Shindler en el libro "Oskar Schindler: fabricante de la muerte" (Alex Szarazgat, Ed. Nuestra América, 2003, pag. 196/197):
"Su relación con el Joint.
Este episodio, como tantos en la vida de Oskar Shindler, tiene varias versiones, generalmente contradictorias. Según Oskar, fue el mayor Franz von Korab ("halbjude" - medio judío por parte de la madre) jefe en Cracovia, que lo contactó con el Joint que operaba probablemente desde el Hotel Gellert - Budapest (Hungría). El representante permanente de ese organismo, durante la guerra, fue el Dr. Kasztner, el mismo que negoció con Eichmann el tétrico operativo "Blut für ware" (Sangre por mercadería). Como enlace operó el odontólogo Rudolf Sedlatschek.
Este último tenía a su cargo otros grupos judíos en Polonia y en el Protectorado (exChecoslovaquia). También cumplía misiones especiales en Turquía. El contacto Oskar Schindler - Kasztner fue promovido por Sedlatschek. éste, en otra oportunidad, solicitó la ayuda de Schindler para hacer llegar, en forma segura, cartas de Israel (Palestina) a personalidades judías internadas en los campos de concentración.
Schindler afirma que, luego de un minucioso análisis y un intercambio de opiniones con el Dr. Chaim Hilfstein, Magister Salpeter, los hermanos Stern y otros, todos ellos prisioneros-obreros-esclavos, construyó una red eficiente de comunicaciones entre su fábrica, el campo de concentración Plazsow, Israel (Palestina) y Estados Unidos, que funcionó vía Kasztner-Budapest.
Schindler presentó al Dr. Sedlatschek al comandante del campo de concentración de Plaszow, Goeth, quien lo invitó a efectuar una recorrida por el mismo.
¿Es imaginable, conociendo las estructuras jerárquicas de los nazis, que Goeth, sin previa autorización de sus superiores, sólamente a instancias de su amigo Schindler, invitara al judío Sedlatschek a recorrer el campo de concentración? ¿Quienes eran las autoridades que permitieron ese insólito paseo? ¿quién lo promovió? ¿con qué finalidad? ¿Cómo era la relación de Schindler con Goeth? ¿No era que lo consideraba perverso, un sádico? ¿O esta evaluación la hizo después de su "transformación" interior?


Oskar Schindler en Cracovia, 1942.


Oskar Schindler relata que Sedlatschek, con autorización del Joint, entregó  grandes sumas de dinero a los prisioneros judíos-obreros-esclavos de la fábrica de Schindler y menciona entre los beneficiados nuevamente a los prisioneros Dr. Hilfstein, Bankier, Salpeter, Stern, etc.
Por otra parte admite haber recibido de Sedlatschek, en tres oportunidades, sumas grandes. Recuerda (Schindler) dos cifras: 75.000 y 50.000 marcos respectivamente, pero no aclara si se refiere a las 3 entregas mencionadas o a otros aportes.
Schindler viajó varias veces -cuatro- a Budapest. La estadía nunca duró más de 2 días, para evitar, según él, que su ausencia llamara la atención. En la actitud de Schindler o en lo que expresa luego en sus cartas hay una notable incoherencia. ¿No efectúa una autodenuncia con la aparición del judío Sedlatschek como visitante oficial en el campo de concentración de Plaszow?
¿Cómo explicó a Goeth y los otros SS la presencia de este judío? ¿De dónde lo conocía? En la primera reunión con Kasztner participó el Dr. Springmann. Schindler afirma haber facilitado al Joint informaciones precisas sobre la situación en su fábrica y en el campo de concentración de Plaszow. Además informó sobre las medidas implementadas por las SS, las posibilidades de ayuda y los caminos a seguir. Los interlocutores expresaron su conocimiento por su "obra maravillosa" a favor de los judíos perseguidos, e instaron a mantener e incrementarla, sin prejuicio de sacrificios materiales . Cuando arreciaba la persecución nazi y en los campos de concentración morían millones de seres humanos, Kasztner a través de Sedlatschek, le hizo saber a Schindler que personalidades estadounidenses, incluso el exembajador austríaco Steinhart, quien estaba en Estambul (Turquía), tenían interés en conversar con él para recibir un informe exhaustivo sobre la actualidad en Polonia, la liquidación de los ghettos y de los campos de exterminio. Ese viaje aparentemente nunca se realizó.
La versión de la señora (Emilie Schindler) no coincide -como otras veces- con la de su esposo. Ella recuerda que en Mayo de 1945, cuando las tropas soviéticas y americanas (?) ya habían liberado el territorio checoslovaco Oskar venía de tener entonces una serie de entrevista en Estambul (Turquía) con la fundación judía Joint, empeñada en salvar la mayor cantidad de personas posible. También se habían reunido en Budapest con un tal Cedlatchek que se había conectado con mi esposoa través de Bankier, el anterior dueño de la fábrica de Cracovia".

En otro pasaje del libro  "Oskar Schindler: fabricante de la muerte" (Alex Szarazgat, Ed. Nuestra América, 2003, pag. 198) podemos leer lo siguiente:
"Marzo 1943. Por órdenes superiores y dentro de una programación general fue cerrado el ghetto de Cracovia. Todos los judíos fueron trasladados al campo de concentración de Plaszow, con la orden expresa de su rápida eliminación.
Según Erika Rosenberg, la "Deutsche Emaillewaren-Fabrik", propiedad de Schindler, contaba con 1750 obreros-esclavos y fue declarada de interés militar. No hay que ser muy perspicaz para entender que el "interés militar" no se centraba en las ollas y utencillos de cocina de los que la pareja (los Schindler) habla sin cesar.
En realidad Oskar Schindler había montado una fábrica de materiales bélicos. Una estimación muy conservadora: (contando con maquinaria obsoleta, lo que no es probable) la producción de proyectiles alcanzaba para eliminar varios ejércitos. Oskar Schindler protestó contra las autoridades nazis por el envío de obreros-esclavos polacos al Reich, ya que así se debilitaba la producción en los territorios ocupados. Se enorgullece de un acuerdo celebrado entre él (Schindler) y la Gestapo, donde convinieron NO matar a los judíos dispersos -o sea los fugitivos que habían logrado escapar de los campos de concentración o de eludirlo- sin en enviarlos a las fábricas cercanas de armamentos.

¿Cuál era el puesto que este personaje ocupaba realmente en la jerarquía oficial para que le den lugar para protestar y celebrar convenios con la Gestapo?

No cabe dudas que Schindler sabía defender sus intereses y tenía las conexiones para intentarlo. Pertenecía a la llamada línea "industrialista", sostenida por un sector de la administración, que privilegiaba -de acuerdo a innumerables documentos- la producción bélica. Ello significó la "protección" de la mano de obra disponible".

De todo lo expuesto con anterioridad ya no quedan dudas sobre el proceder concreto de Oskar Schindler y de su muy reputada posición no sólo entre las líneas medias y altas de las SS y la Gestapo, sino también sobre la buena "llegada" de este inescrupuloso, oportunista y simulador con las altas esferas del poder nazi en Berlín. Una vez decidido el traslado de "su" fábrica de alto interés militar desde Cracovia hasta otro lugar, Schindler se tomó el atrevimiento de, en su viaje a Berlín, recomendar las zonas de Reanania y Austria para la instalación de la fábrica. Finalmente, tras escucharlo atentamente, se determinó que la planta industrial se insatalara en Brunnlitz (Checoslovaquia o Protectorado). La plana mayor nazi, le dedicaba todo su tiempo a un Schindler con tremendos contactos entre los nazis, tal era la posición de este personaje en las altas esferas del poder dictatorial y criminal de la Alemania del Tercer Reich. Oskar Schindler, en mayo de 1945 aún no había experimentado su mágica e instantánea "transformación". Schindler sintió esos deseos incontenibles de "colaborar humanitariamente" una vez que advirtió (como tantos) que los Aliados avanzaban imperturbables sobre las líneas alemanas y sus dominios.
Iba surgiendo el "nuevo" Schindler...el que "luchaba contra los nazis a favor de los judíos"... Y allí, finalmente instalado en su natal Checoslovaquia, en Brunnlitz, vería el avance inexorable de los soviéticos. La historia sigue así...


Arriba: Niños judíos rescatados por el "JOINT" Comité Judío Estadounidense (American Jewish Joint Distribution Committee - JDC).  Abajo: trabajos forzados en el campo de Plazsow (foto: ushmm.org).

Esclavos judíos en el campo de Plazsow (foto: ushmm.org).


Llegan los rusos: se arma la "lista".
A medida que la guerra avanzaba y cuando ya en las postrimerías de la conflagración mundial el final (sólo en los campos de batalla) del Tercer Reich resultaba evidente, la plana mayor nazi decidió entre otras cosas cerrar varios campos de concentración ante el inminente avance soviético desde el Este. Entre otros, uno de los campos que se cerraban era el de Plazsow, que no era sino aquel desde donde llegaban a la fábrica "adquirida" por Schindler los "trabajadores" (léase: esclavos) para seguir produciendo.
Llegamos a 1944 (a muchos años desde aquel 1930, año de su afiliación al nazismo...) y Schindler, como hemos dicho, decidió viajar directamente a Berlín para gestionar "el pase" de los "trabajadores" de la "Deutsche Emaillewaren-Fabrik" a otro lugar que no cayera bajo las garras de los soviéticos. En Berlín escucharon a Schindler y en pleno fragor de lo más descarnado de la guerra dieron cabida a sus pedidos. Los trabajadores de "su" fábrica polaca serían trasladados a otra planta industrial más protegida.

Pensemos lo siguiente, a finales de 1944, si había algo que la Alemania nazi necesitaba eran dos cosas: armas (o municiones como las producidas por Schindler) y transporte. Schindler fabricaba lo primero y exigía lo segundo para "salvar" a sus "empleados". Los nazis, si algo ponían sobre el tapete a esa altura de la guerra, era el orden de prioridades y entre esas prioridades estaba el traslado de la fábrica de Schindler, tras lo cual es fácilmente deducible que la importancia de lo que allí se producía era vital para la máquina de guerra nazi. Habrá que olvidarse entonces de las ollas y los enlozados. Habrá que olvidarse de las "municiones defectuosas" para que los nazis no dispararan ni un solo tiro. Nada de eso. Schindler era una pieza fundamental aún a esa altura de los acontecimientos y todavía en esos comienzos de 1945 sus convicciones nazis y su terrible aprovechamiento del trabajo esclavo, eran marca registrada. No sólo no había el más mínimo gesto de arrepentimiento o humanidad (tan difundida desde la historia oficial), sino que su despótico y criminal sistema de abuso sobre miles de seres indefensos se incrementaba a diario.

A Schindler se le concedieron todos sus pedidos: se decidió el traslado de la fábrica de municiones, si bien no a los lugares que él mismo había propuesto inicialmente sino a la localidad de Brunnlitz, en la ocupada Checoslovaquia, su patria de origen, y como si fuera poco se puso a su entera disposición un convoy ferroviario (en total sumaban 250 vagones) para el traslado de sus "trabajadores", esos mismos trabajadores que en otros casos (cuando se habla hoy en día de otros empresarios alemanes) eran identificados como esclavos.
Schindler contaba además con una muy particular colaboración "interna". Se ha hablado mucho acerca de las personas que lo ayudaban a tener éxito en sus cometidos, e incluso se sabe de ciertos judíos que se encargaban de hacer la tarea y no siempre con fines humanitarios o filantrópicos. El nombre de Poldek Pfefferberg es uno de los que más se destaca de entre aquellos colaboradores, ya que era quien se encargaba de hacer que determinados "pagos" llegaran a los jerarcas nazis para conseguir sistemáticamente lo que Schindler pedía (aquí también jugó un papel fundamental el Joint judío del que hablamos con anterioridad). Las joyas, el dinero mal habido y, por supuesto, los favores sexuales de mujeres se incluían en la nómina de "monedas de pago". La colaboración "interna" (hablamos de algunos de sus "trabajadores") habrá que ubicarla dentro de un contexto no poco importante: el miedo, la necesidad de sobrevivir de algun modo y también la falta de escrúpulos. Hubo de todo (aunque el papel del Joint ha sido algo determinante y muy particular...). En este punto hay que entender también lo que pasaba por la mente de aquellas personas, cautivas de Schindler, presas y obligadas a trabajar para los nazis. El miedo al sufrimiento y a la muerte era algo más que entendible y aceptable a la hora de comprender también cierta "colaboración" con Schindler, el mandamás. De todos modos la "yunta" entre Schindler y algunos pocos judíos que lo rodeaban es algo digno de destacar en esta historia.
La lógica (empleada del mismo modo aún hoy en día para el traslado de presos desde una cárcel a otra...) indicaba que para hacer el traslado de personas de un lado a otro se debía confeccionar una lista. Eso mismo hacían todos y cada uno de los empresarios alemanes cada vez que se veían en una situación similar, por lo cual queda más que claro que "la lista de Schindler" no fue algo excepcional, sino que era el método obligado y pre-establecido por la burocracia nazi. Pensemos otra cosa: los nazis dejaban todo registrado, perfectamente ordenado. Las listas eran moneda corriente y nada fuera de los común y de hecho todos y cada uno de los "miles de Schindler" las confeccionaban.

Parte de la famosa lista de Schindler.


Los casi 1.100 esclavos de Schindler llegaron finalmente a Brunnlitz y un poco después, debido a un "error adminsitrativo" llegó otro convoy con unas 300 mujeres que habían sido enviadas desde su fábrica en Polonia a Auschwitz. Con toda esa gente a cuestas Schindler comenzó a acondicionar "otra fábrica adquirida", en este caso en Brunnlitz. La leyenda sobre el "salvataje" de Schindler en favor de esas personas llevadas en trenes hasta Brunnlitz se agigantó años después, pero lo concreto es que este "moderno pretendido San Pablo del Siglo XX", sólo quería a esa gente en Brunnlitz para seguir explotándolos en beneficio de la industria alemana y su propio bolsillo.
Recapitulando nuevamente: principios de 1945, un fabricante de municiones destinadas a los frentes de guerra, un viaje a Berlín (al centro mismo del poder nazi), una solicitud de trenes para transportar gente desde Polonia hasta Checoslovaquia (con lo necesario que era el transporte a esa altura de la guerra), una lista (habitual) de nombres para asegurarse que todos los esclavos que salían de Polonia llegaran a Checoslovaquia, el empleo de transporte muy importante y vital a esa altura de la guerra (trenes) sin la más mínima traba de parte del mando nazi y al mundo se le hace creer que Oskar Schindler era un benefactor humantitario que arriesgó su vida en pos de los demás. Una máscara que, a fuerza de contrastarla con hechos históricos, cae sola.

Para "mala fortuna" de Oskar Schindler, en mayo de 1945 (Schindler llevaba ya 15 años como afiliado nazi, como oficial SS y como integrante del servicio de contrainteligencia alemán...15 años) los soviéticos entraron también en Brunnlitz y a partir de allí sólo quedaba una cosa para hacer: escapar y abandonar a su suerte a sus esclavos. Eso hizo Schindler y allí, en las abandonadas (por él) instalaciones checas quedó la famosa "lista" con los nombres que pasarían a la posteridad como los de la gente, los judíos en su mayoría, que Oskar Schindler acababa de salvar. La famosa lista de Schindler, estaba en Brunnlitz para cotejar que todos y cadao uno de los esclavos salidos de Polonia ingresaran en la fábrica checoslovaca.
Schindler huyó de la escena vestido como un prisionero judío (al fin se ponía en los zapatos de sus explotados)... En su coqueto autos sport, con su "querida" Emilie, unos diamantes en su bolsillo y con la resistencia checa y los soviéticos pisándole los talones. Así huyó.

Otro dato: los nazis, y ninguno de sus acólitos y simpatizantes o colaboradores, confeccionaba una lista que incluyera personas para ser salvadas. A nadie en el régimen nazi se le ocurría una idea suicida semejante para dejar registrada su traición al régimen. Los miles de esclavos de Oskar Schindler no se salvaron por su intervención ni por la famosa lista confeccionada. Los esclavos judíos de la fábrica de Schindler se salvaron de una muerte segura porque los soviéticos llegaron a Brunnlitz y porque Schindler "se vió obligado a huír".

El "benefactor" huye a Argentina, enclave nazi en Sudamérica.
Las "vueltas de la vida". Mientras uno de sus socios en el maltrato y abuso de prisioneros esclavos, Amon Goeth, era colgado de la horca en el campo de Plazsow (Cracovia, Polonia) en 1946; Oskar Schindler gozaba de los beneficios de haberse establecido en la República Argentina del por entonces presidente Juan Domingo Perón. El surco de sangre, muerte y explotación llegaba desde Europa hasta la siempre acogedora y receptiva Argentina y así las cosas luego de la creación del Estado de Israel en 1948, las autoridades judías decidieron emprender la cacería sobre este criminal de guerra, devenido providencialmente "un converso arrepentido", el "justo entre las naciones". Extrañamente (sí, extrañamente) Israel liberó a Schindler de su persecución en 1955, cuando ya llevaba un largo rato lo más campante en Argentina. La historia se manipulaba de acuerdo a las circunstancias, movida por no pocos y pesados intereses, una vez más.
Sobre la llegada de Schindler a la Argentina, bien vale una aclaración: durante la Segunda Guerra Mundial quienes escapaban de Europa eran anti nazis, mientras que los que huían en la posguerra eran... precisamente los nazis. Oskar Schindler huyó en la posguerra y recaló en un nido de nazis y fascistas como lo era por entonces la República Argentina. En su huída desde Checoslovaquia, buscó frenéticamente eludir a las fuerzas soviéticas (que ceracaban Brunnlitz) y a la resistencia checa que lo buscaba desde sus inicios como agente del contraespionaje nazi en su país. Es que Oskar Schindler no sólo había confeccionado la famosa "lista" de sus esclavos destinados a la fábrica en Checoslovaquia, sino que había sido el responsable de centenares y centenares de otras listas que, como esa última, tenía fines nada humanitarios. Las listas de Schindler, tantas y tantas, contenían los nombres de las personas que había que mantener (de un modo u otro, por diferentes motivos) bajo control o que simplemente debían ser eliminadas. Las primeras listas que Schindler había confeccionado, primero en Checoslovaquia, luego en Polonia estaban destinadas a identificar a los opositores, a los resistentes al régimen nazi, entre ellos (y no sola y exclusivamente) judíos. Aquí debemos ser reiterativos: nunca, ningún nazi, bajo ninguna circunsatncia, confeccionó lista alguna para "salvar" gente. Si eso hubiese llegado a ser posible (salvar vidas humanas) no se contemplaba la posibilidad siquiera de incluír los nombres en una lista y firmarla. Eso era, para los nazis confesos como Schindler, un verdadero suicidio.


El "converso" Oskar Schindler y su esposa Emilie protegidos en Argentina.


De modo tal que la famosa "Lista de Schindler" no fue un monumento al sacrificio personal de su autor, una ofrenda sincera y desinteresadea, sino que fue una más de entre tantas listas que Schindler y miles de empresarios y fabricantes alemanes, nazis convencidos, practicantes y confesos, redactaban para tener control de los seres humanos que, simplemente, esclavizaban y hacía trabajar hasta la muerte, sobre todo a la hora de los traslados de los lugares de "trabajo".
Ese hombre fue el que huyó luego de la guerra y se instaló en la Argentina con su esposa Emilie. Pero claro, la larga trayectoria de traidor y oportunista de Oskar Schindler tendría un nuevo capítulo. Un tiempo después, cuando la inicial persecución del Estado de Israel se dio por terminada (alguna vez Israel debería explicar el inesperado giro en este caso...), Schindler regresó triunfal a su amada Alemania de posguerra, para seguir su vida alocada con alguna de sus amantes. Dejó en tierras argentina a su mujer Emilie, abandonada y con la falsa promesa de un regreso que nunca se produjo... Los años pasaron y, como si poco faltara, el cine (tantas veces falaz y mentiroso) de Hollywood llegó para aportar lo suyo. Steven Spielberg llevaba a la pantalla grande en 1993 la película "Shindler's list" (La lista de Schindler), mostrando a quienes no la conocían, la historia de un abnegado y humanitario empresario alemán que arriesgó su vida por salvar la de miles de judíos. Quienes conocieron a Schindler a través de esa tergiversadora película de Spielberg, quedaron asombrados y admirados. Pero quienes saben de la historia real, sintieron escalofríos ante semejante muestra de "acomodamiento interesado" de los hechos históricos. ¿Qué interesen se movilizaron detrás del film? ¿Quienes han promovido semejante alteración de la historia con la realización de un multipremiado film que muestra una parte mentirosa de la vida de Oskar Schindler? ¿Por qué se ha mentido tan impunemente con esa película? ¿Por qué se le da tan poco lugar a Emilie Schindler en la película de Sielberg? Las respuestas quedarán flotando eternamente en el enviciado aire de una conspiración y de no pocos intereses oscuros.

Tumba de Oskar Schindler.


Oskar Schindler falleció en Hidesheim, Alemania, el 9 de octubre de 1974 a los 66 años de edad. Su cuerpo reposa en el Cementerio Católico de Jerusalén. El Estado de Israel (Museo Yad Vashem) le ha conferido el título de "Justo entre las naciones", un reconocimiento que, a la luz de los hechos, resulta precisamente todo lo contrario: injusto. Alguien deberá explicar alguna vez las motivaciones para semejante tergiversación de la historia...

Emilie Schindler, tras unos años en Argentina, abandonada y engañada por Oskar Schindler, declaró que su último deseo era regresar a su amada Alemania y eso hizo. Murió en el Hospital Maerkisch-Oderland de Berlín en la noche del 5 de octubre de 2001, a la edad de 93 años. Se encuentra enterrada en el cementerio de Waldkraiburg, a una hora de distancia de Múnich. Su lápida incluye las palabras, "Wer einen Menschen rettet, rettet die ganze Welt" ("Quien salva una vida salva al mundo entero"). Un epitafio posiblemente adecuado para su tumba, pero inaceptable para la de su exposo.


Marcelo D. García
Historias Lado B


Fuentes de consulta:
- www.ushmm.org
- "Oskar Schindler: fabricante de la muerte" (Alex Szaragat - Ed. Nuestra América, 2003)
- Memorias de Emilie Schindler
-Wikipedia.org
www.jdc.org
- "Ich, Oskar Schindler" (Erika Rosenberg - pág. 29, Herbig - 2000)

miércoles, 22 de mayo de 2013

Anni-Frid Lyngstad: De la locura de la "Lebensborn" de Heinrich Himmler al grupo ABBA

 
Alfred Haase y Anni-Frid Lyngstad.


El 12 de dieicembre de 1935 el nefasto y oscuro líder de las SS nazis, Heinrich Himmler, dio por iniciada la historia de la "Lebensborn" (Fuente de vida), una institución dependiente de la guardia pretoriana de Adolf Hitler, destinada a expandir la (mal llamada) "raza aria" primero en Alemania, luego en Europa y (¿por qué no?) más adelante en el mundo entero. La "Lebensborn" y su infame eugenasia (filosofía social que defiende la mejora de los rasgos hereditarios humanos mediante diversas formas de intervención manipulada y métodos selectivos de humanos) apuntaba a poblar el planeta con arios que respondieran a los parámetros estipulados por el genocida y criminal régimen nazi y, así las cosas, pretendía brindar todo tipo de ayudas, facilidades e incentivos a las parejas alemanas (y luego de otras partes de Europa) para que pudieran concebir la mayor cantidad de hijos posible. Así de tétrica era la situación y así de inhumana la intención de quienes se sentían representantes de una inexistente raza superior. La "Lebensborn" también llegó a funcionar como una institución benéfica y protectora de mujeres de oficiales y soldados de las SS que estuvieran en posición de necesitar ayuda o asistencia.


El primer lugar elegido fuera de Alemania para llevar adelante los nefastos planes de la "Lebensborn" fue Noruega y allí se dio una historia particular ue con el correr de los años daría un vuelco inesperado por involucrar a un personaje que finalmente se ha convertido en celebridad: Anni-Frid Lyngstad, integrante del grupo musical ABBA...

Anni-Frid Lyngstad, nació el 15 de noviembre de 1945 en la localidad de Ballangen, Noruega, y su historia cuenta que apenas dos años después falleció su madre, siendo criada desde entonces por su abuela materna. La madre de Anni, llamada Synni, era una bella noruega y su padre, Alfred Haase, un militar SS alemán apostado en Noruega que tras la rendición alemana dejó el país de manera inesperada. Haase, según relatara años después, nunca supo que dejaba atrás a su "amada" Synni y a una hija engendrada por ambos en su vientre. Cuando Synni falleció, su madre (abuela de Anni) creyó que también Haase había muerto en combate por lo cual decidió comenzar una nueva vida en Suecia. Hacia allí emigró con la pequeña Anni...
Anni-Frid Lyngstad creció, no sin pasar penurias, junto a su abuela en Torshälla y allí por fin pudo comenzar a despegarse del odio visceral contra los alemanes por el mal que le habían causado a su país natal.

Los años pasaron y tras aquella historia de vida increíble, Anni-Frid Lyngstad logró salir adelante y convertirse en una auténtica celebridad, amada y admirada por millones de personas en el mundo entero. Se había convertido en la estrella pop integrante del famoso grupo sueco ABBA. Ya no era más aquella huérfana e indefensa Anni-Frid Lyngstad... el mundo la conocería en adelante como Frida.
Y como todo llega, las casualidades de la vida y vaya uno a saber si la providencia o el destino (si es que existen) hizo que fuera uno de sus compañeros de ABBA, Benny Anderson, quien se pusiera manos a la obra para saber más acerca del pasado de Frida. Benny Anderson era su esposo por aquel entonces y movió cielo y tierra para saber todo acerca de la vida pasada de Frida, logrando unir todas las piezas y finalmente dar con el paradero del "desaparecido" Alfred Haase. Fue Anderson quien promovió y finalmente consiguió el tan "esperado" encuentro entre Haase y Frida: padre e hija juntos más de 30 años después... 

“Por poco me caigo de la silla delante del televisor cuando descubrí que Anni-Frid era mi hija. No sólo significaba que tenía otra hija, una chica famosa, sino que también tenía que reconocerle a mi esposa mi relación con la madre de Anni-Frid cuando estuve de soldado en Noruega. Ella me comprendió. Mi relación con Synni, la madre de mi hija Frida, no fue una simple aventura, estábamos muy enamorados”. Hasse había contraído matrimonio antes de la guerra y su mujer alemana tuvo su primer hijo en 1943.

El encuentro de Alfred Haase y Anni-Frid Lyngstad.


Luego, lo previsible. El matrimonio de Haase se fue a pique y también (pero por otros motivos) el de Frida. Aquella cantante que supo ser el centro del mundo de la música pop durante los años '80 y devenida luego miembro de la realeza europea tras casarse con el príncipe italiano Ruzzo Reuss, pasó a ser conocida como Su Alteza Serenísima la Princesa Anni-Frid Reuss von Paulen, con derecho a ser admitida por la realeza sueca. Frida enviudó en 1999 y sobre todo desde entonces se abocó a su participación en diferentes entidades benéficas y en diferentes instituciones en defensa del medio ambiente y la naturaleza.
También desde 1999 es la cara visible y más destacada de una asociación llamada "Krigsbarnforbundet Lebensborn" (http://www.lebensbornnorway.org/velkomm.htm) creada por aquellos niños y niñas de Noruega (hoy hombres y mujeres muy mayores) nacidos bajo las garras del nazismo y la locura de la "Lebensborn" durante la Segunda Guerra Mundial.


 
El encuentro de Alfred Haase y Anni-Frid Lyngstad (izq.) y junto a Benny Anderson, de ABBA (der.).


La Asociación presentó un reclamo de compensaciones por abusos y discriminación ante el gobierno de Noruega, que fue rápidamente desestimado. En 2007, 154 de aquellos niños y niñas llevaron su caso al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, que también lo descartó sin más vueltas por “haber sido presentado demasiado tiempo después del fin de la Segunda Guerra Mundial”. Su padre, Alfred Haase,  falleció a comienzo de 2009 en la residencia de ancianos donde pasó sus últimos años.


ABBA.



domingo, 14 de abril de 2013

El Dalai Lama: amigo y aprendíz de los nazis

 
El Dalai Lama y su amigo y maestro Heinrich Harrer, oficial de las SA y las SS nazis.


Ciudad de Graz, Austria, 1933. Con la llegada de Adolf Hitler al poder y con la infernal y sanguinaria maquinaria nazi en marcha, no fueron pocos los que comenzaron a mostrar su verdadero rostro y hacer lo que creían debían hacer. Los postulantes a enrrolarse en las SA (Secciones de Asalto del Partido Nazi que se encargaban de mantener el orden en las movilizaciones del Partido Nacional Socialista y "aleccionar" a los adversarios) no eran precisamente pocos, como tampoco eran pocos los que (sin que nadie los obligara) comenzaron a expresar sus simpatías por el tirano dictador que comandaba el Tercer Reich. No sólo los alemanes, sino prácticamente toda Europa parecia darle la mano a Hitler y las numerosas solicitudes para ser parte de las SA y las SS eran una clara demostración de ese apoyo y ese mortal entusiasmo nacional socialista que se daba por entonces. Entre los miles de aspirantes a formar parte de las temibles SA estuvo un joven que en 1933 contaba con 21 años de edad y que como estudiante en la austríaca ciudad de Graz "no se pudo resistir" a la tentación de ser parte de la historia de aquella Alemania integrando las Secciones de Asalto. Su nombre era Heinrich Harrer.

Harrer era un experto en alpinismo y sus dotes, por supuesto, no se le escaparon a Hitler y su maquinaria propagandística. En 1938 pudo cumplir uno de sus sueños escalando la complicada cara norte del Monte Eiger (Suiza) para luego regresar orgulloso a Alemania y "ofrecer" su proeza al Führer. Heinrich Harrer y sus compañeros alpinistas se reuniron Hitler y tras la bienvenida del tirano Harrer le dijo emocionado: "Hemos escalado esa pared para llegar, a través de su cima, hasta nuestro Führer".


 
Heinrich Harrer (segundo desde la izquierda) junto a Hitler y sus compañeros alpinistas tras su hazaña en Suiza.


La adhesión a las ideas del partido Nacional Socialista de Harrer se reafirmaron en 1938 cuando tras la anexión de Austria al Tercer Reich, envió su solictud para formar parte de las temibles SS. De inmediato Harrer pudo entrar por la "puerta grande" al nazismo siendo uno de los integrantes de la expedición nazi al Tibet junto a otros representantes del Tercer Reich como Bruno Beger y Ernst Schäffer entre otros. La expedición nazi al Tibet organizada por la Ahnenerbe (una sociedad de supuesto estudios ancestrales arios creada por el mismísimo Heinrich Himmler, jefe supremo de las SS) realizó estudios con la población del lugar, recopilando mediciones y análisis de dudoso sustento científico. Beger unos pocos años después sería uno de los máximos responsables de las matanzas masivas en campos de concentración nazi para terminar siendo juzgado en Nuremberg en 1946. Aquellos "expertos" y "científicos" nazis hacían en el Tibet lo de siempre: experimentar con gente como si estuvieran ante ratas de laboratorio. En Lhasa, la ciudad prohibida del Tibet, Harrer pudo comenzar a dar pasos importantes en su vida.

Tenzin Gyatso, el Dalai Lama, en 1939.


Mientras tanto, en 1939, fue entronizado el XIV Dalai Lama, el líder espiritual del Tibet. Era apenas un niño de cuatro años de edad nacido el 6 de junio de 1935 en Amdo (al este del Tibet) bajo el nombre de Tenzin Gyatso, también conocido como Kundun (la Presencia). El Dalai Lama tenía por entonces una capacidad especial que lo colocó por sobre los otros monjes (de apenas 9 años de edad): Tenzin Gyatso podía recordar y comprender desde su primer contacto todos y cada uno de los textos esotéricos, con lo cual demostró prácticamente desde su nacimiento ser alguien superior al resto y eso lo terminó de impulsar para convertirse en el Dalai Lama.

Ese niño creció y en 1959, a sus 24 años de edad, tras la invasión China al Tibet huyó hacia la India en donde fundó un gobierno tibetano en el exilio. Los habitantes del Tibet no la pasaban nada bien hasta entonces (después de la llegada de los chinos tampoco). La sociedad tibetana estaba dividida en 9 clases. Los sirvientes y las mujeres eran la clase más baja y eran tratados poco menos que como basura, además de ser "considerados" tan sólo como "animales parlantes". Así era la sociedad que encabezaba esta moderna deidad tibetana encarnada en el Dalai Lama, considerado (po sus súbditos y por él mismo) como un ser superior y la mismísima reencarnación del anterior Dalai Lama. El poder del Dalai Lama era (y es) tremendo,  siendo el líder de una red que llegó a abarcar hasta unos 6.000 monasterios que no eran otra cosa más que el centro del poder político y económico del Tibet. Mientras el Dalai Lama vivía (vive) en la opulencia de palacios (algunos de los cuales han tenido hasta mil salas...) la población era reducida a la servidumbre y a una vida junto a los animales. Una paz muy extraña la de este líder que tiene visos de líder espiritual de la new age entremezclados con maneras y políticas propias de jerarcas dictatoriales de otros tiempos.  Ésto pudo ser lamentablemente atestiguado y comprobado por quienes han intentado salir del totalitario sistema impuesto por el actual Dalai Lama desde el principio: quienes osaban contradecir al "Dios tibetano" o intentaban huír en busca de una vida digna terminaban indefectiblemente con sus manos cortadas... Las maneras propias de estados feudales tibetanos se modificaron (no siempre para mejor) con la entrada de los chinos en el Tibet, hecho que sin embargo provocó el alivio de muchos habitantes de esa zona del mundo.


Manos cortadas a disidentes y víctimas despellejadas en el Tibet...


El Dalai Lama ha impuesto en el Tibet un férreo sistema opresivo y cerrado. Muchas cosas están vedadas para la "gente común". La rigidez en la sexualidad no impide sin embargo que se le diga a las aspirantes budistas femeninas que para "espiritualizarse" lo mejor sea acostarse en el mismo lecho con el Dalai Lama. El voto de silencio y la lealtad absoluta completan del mejor modo posible el plan perfecto y "divino" del lider tibetano.
Tuvo buenos maestros, claro...
A la "amistad" y a las "enseñanzas" de Harrer hay que agregarle lo aportado por Bruno Beger. Beger luego de los años oscuros de las expediciones nazis al Tibet, luego de las atrocidades de la Alemania nacional socialista y tras "zafar" de la justicia (tan particular) de los Aliados en la posguerra, volvió tantísimas veces al Tibet en caracter de amigo personal, maestro y socio (en muchas cosas) del Dalai Lama. No es posible olvidar fácilmente las imágenes de Beger "experimentando" con nativos del Tibet y tampoco es sencillo olvidar sus cálidos y reiterados encuentros con un Beger que nunca dejó de ser un espejo en donde siempre se quiso mirar.

Arriba: Dalai Lama y Bruno Beger en los '90 (izq.) - Bruno Beger "experimentando" en el Tibet (der.)
Abajo: Bruno Beger con el regente del Tibet Reting Rinpoche antes de la entronización del Dalai Lama (1938)


Desde que se descubrio el pasado de Heinrich Harrer y hasta su muerte en 2006, el explorador nazi desapareció totalmente de la vida pública. Sus encuentros con el "Dios" tibetano, sin embargo, se siguieron dando sistemáticamente y la gran proliferación de fotos así lo atestiguan. En 2002, cuando cumplió 90 años, Harrer había recibido nuevamente la visita del Dalai Lama. “Heinrich Harrer fue mi amigo personal”, escribió el monje. “Aprendí muchas cosas de él, particularmente acerca de Europa. Sentimos que hemos perdido un leal amigo de Occidente.
Mientras tnato Beger, seguía haciendo de las suyas a pesar de las lecciones de la historia y los años y así las cosas se profugaba ante las 86 acusaciones de crímenes raciales durante la Segunda Guerra Mundial que le imponía un tribunal alemán, pero eso no imepdía que se reuniera con el inocente y despreocupado Dalai Lama en el Tibet tantas veces como se les antojara a ambos...Beger murió finalmente en 2009 y su partida también fue lamentada por el "líder espiritual" tibetano.


Días felices junto a Heinrich Harrer.


Pero el Dalai Lama siempre se dio el dudoso gusto de provocar a media humanidad y a pesar de los comentarios de quienes le recordaban las nefastas atrocidades de sus amigos y socios nazis alemanes, insistió con reunirse con otros nazis en diferentes partes del mundo. Tal vez el ejemplo más contundente sea el del impresentable Miguel Serrano Fernández, el deplorable escritor, diplomático y explorador chileno, líder de los nazis de su país.

 El Dalai Lama y el líder nazi chileno Miguel Serrano.


El hombre convertido en deidad tibetana, el hombre que se sindica como un dios tibetano en la Tierra, supo muy bien cómo hacer una cosa y mostrarse ante el mundo de una manera diametralmente opuesta. "Haz lo que yo digo, pero no digas lo que yo hago" es una frase que lo pinta de cuerpo entero. Un cuerpo bien concreto, de carne y hueso, nada espirtual, mundano como pocos.